Deshumanizado trato a paciente fracturado en el IMSS Yucatán

Mérida, Yucatán; 4 de febrero de 2019 (ACOM).- Desde hace dos semanas, el señor Mario Justino Urtecho Baas y sus familiares han vivido un auténtico calvario en el hospital Ignacio García Téllez del IMSS, mejor conocido como la T1, pues luego de caerse y fracturarse el fémur, personal médico y de enfermería lo han dejado prácticamente en el abandono, sin agua, alimentos y ni siquiera una cobija para protegerse del frío de la sala donde se encuentra, pese a haber sido derechohabiente por más de cuarenta años.

Parientes del hombre, de 77 años de edad y quien además padece diabetes, denunciaron a ACOM que Urtecho Baas fue «prácticamente abandonado por los médicos Cámara y Javier Palma, encargados del área de piso, quienes durante esta fecha se fueron de vacaciones y dejaron desatendida a la gente ingresada, que quedó en manos de practicantes quienes se limitan a dar largas y responder que no hay ningún médico que pueda valorarlo».

«Mi padre comienza a presentar inflamaciones en sus genitales, incluyendo pene, testículos y ano, mostrando una coloración muy oscura y de proporciones alarmantes a causa del tiempo de espera en camilla y la ineficacia del medicamento proporcionado (paracetamol)», explicó Elizabeth Urtecho Carrillo, hija del septuagenario, quien ingresó al Seguro Social la tarde del 21 de enero y tuvo que esperar hasta el día 29 para ser subido a piso, luego que la familia hablara y presionara a directivos del hospital.

Urtecho Carrillo expuso que su papá lleva tres días de diarrea continua y persistente que ha mermado su estado de salud incluso al grado de no comer y moverse con gran dificultad a causa del prolongado tiempo en cama y la dieta proporcionada por la clínica, alta en fibras, almidones y carbohidratos.

De igual forma, criticó que el paciente no haya sido revisado ni recibido medicamentos por parte del urólogo, cuya presencia se solicitó desde el principio.

«Hago especial énfasis en el pésimo trato por parte del personal de enfermería, ya que al atender a mi padre ya muestran molestia y exceso de fuerza en el manejo de nuestro paciente, a pesar de tener el fémur fracturado a nivel cadera en tres piezas», agregó preocupada por el deterioro en el estado anímico de don Mario, quien ni siquiera recibió un cobertor para soportar las bajas temperaturas de la sala.

La familia de Urtecho Baas solicitó el apoyo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) o de cualquier instancia, ya sea estatal o federal, para hacer cumplir los derechos del lesionado, quien es derechohabiente pensionado por parte de la Universidad Autónoma del Carmen (Unacar) y el Seguro Social, y necesita ser operado a la brevedad posible.

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