La leyenda maya del Pájaro Dziú

Por: Víctor Hugo Lizama Morales

Mérida, Yucatán; 07 de abril de 2015.- Según una leyenda maya, el dios de la lluvia “ Chaac”, paseando por los terrenos vio que la tierra y la vegetación estaban en muy mal estado. Decidió quemar todo para así enriquecer el subsuelo y mejorar los cultivos. Inteligentemente pidió a las aves de la región que rescataran las semillas para no perder las especies. Dos de los primeros voluntarios fueron el Toh y el Dziú, después las otras aves. El pájaro dziú pensó en rescatar la semilla del maíz; a sabiendas que es una de las más importantes para que haya vida. El toh también pensó en el maíz pensando así crear envidia entre los demás.

El toh voló y fue tan rápido, que en poco tiempo ya aventajaba a sus compañeros, pero se cansó y decidió dormir un rato. Al despertar ya todos estaban en los cultivos. La mayoría tomó la semilla que le quedaba más cerca, porque el incendio ya había comenzado. Ya casi las habían salvado todas, sólo faltaba la del maíz. El dziú volaba desesperado en busca de los maizales, pero el humo no le dejaba verlos. En eso, llegó el toh, más cuando vio las enormes llamas, se olvidó del maíz y decidió tomar una semilla que no ofreciera tanto peligro. Entonces, voló hasta la planta del tomate verde, donde el fuego aún no era muy intenso y salvó las semillas.

En cambio, al dziú no le importó que el fuego le quemara las alas; por fin halló los maizales, y con gran valentía, fue hasta ellos y tomó en su pico unos granos de maíz.

El toh no pudo menos que admirar la valentía del dziú y se acercó a felicitarlo. Entonces, los dos pájaros se dieron cuenta que habían cambiado: los ojos del toh ya no eran negros, sino verdes como el tomate que salvó, y al dziú le quedaron las alas grises y los ojos rojos, pues se acercó demasiado al fuego.

Por su valentía, Chaac decidió darle un premio especial a dziú, propuso que a partir de ese instante, pueda poner sus huevos en el nido de cualquier pájaro y que todas la aves prometan cuidarlos como si fueran de ellos, a lo que las aves accedieron.

Desde ese día, el dziú no se preocupa de hacer su hogar ni de cuidar a sus crías. Sólo grita su nombre cuando elige un nido y los pájaros miran si acaso fue el suyo el escogido, dispuestos a cumplir su promesa.

Clasificación científica

Reino: Animalia

Filo: Chordata

Clase: Aves

Orden: Passeriformes

Familia: Icteridae

Género: Molothrus

Especie: M. aeneus

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