Izamal, Yucatán; 26 de octubre de 2020 (ACOM).- Ha pasado un año del trágico atropello de Domitilo Eb Oxté a manos de un repartidor de Galletas en la carretera Citilcum-Izamal, sin embargo, su viuda María Eugenia Baas Can se encuentra en estado de indefensión al no poder cumplir con los trámites para recibir la indemnización por la muerte de su marido.

Entrevistada como parte del seguimiento al caso, la mujer dijo que la empresa aseguradora la ha estado contactando vía telefónica para llegar a algún tiempo de arreglo, pero afirman que para recibir la compensación tiene que contratar los servicios de un notario público, algo totalmente fuera de sus posibilidades, ya que dependía económicamente de su difunto esposo.

Recordó aquel 21 de octubre de 2019 cuando recibió la terrible noticia que Domitilo fue arrollado en el kilómetro 15 del tramo Citilcum-Izamal por el repartidor Ángel Antonio Can Canul de la empresa Gamesa, cuando se dirigía rumbo a su trabajo.

Baas Can aseguró que durante ese tiempo ha sufrido demasiado y por su edad nadie le da empleo. Y es que antes de la pandemia ella se ganaba la vida costurando y bordando prendas de vestir. Ahora, desgraciadamente no hay ventas y tampoco capital para invertir.

“Me siento desesperada porque en la Fiscalía, al igual que la aseguradora, siguen dando largas, puras evasivas, para que se resuelva el caso”, sostuvo la mujer, quien indicó que en su momento interpuso una denuncia ante la agencia #7 con sede en Izamal, que quedó asentada en la carpeta F7/269/2019.

Sabe que nada le devolverá a su esposo, sin embargo, María Eugenia no desiste en su búsqueda de justicia por la muerte de Domitilo.

La mujer averiguó que el conductor de Gamesa salió libre bajo fianza y que fue separado de su cargo por la empresa. Incluso se enteró que la galletera ya recuperó la camioneta involucrada en el siniestro vial, pero a ella le han negado sistemáticamente las pertenencias de Eb Oxté.

“A las personas de bajos recursos nadie nos toma en cuenta, es un dolor muy grande la pérdida de un ser querido”, concluyó la mujer, quien hizo un llamado de ayuda a las autoridades estatales para resolver su caso.