Miles de migrantes centroamericanos y sudamericanos indocumentados trabajan como albañiles en Yucatán bajo condiciones de extrema vulnerabilidad, en un contexto donde el sector construcción registró una disminución de 17,477 trabajadores formales durante 2024 a junio del 2025, mientras las caídas desde altura representan el 27% de todos los percances laborales.

Según las estadísticas más recientes del gobierno de Yucatán, actualizadas a junio de 2025, en el estado laboran actualmente 115,829 trabajadores en el sector construcción (110,433 hombres y 5,396 mujeres), registrando una disminución anual de 17,477 puestos de trabajo respecto al año anterior.

Esta caída, que representa una reducción del 13.1%, contrasta paradójicamente con el crecimiento sostenido del valor de la producción en el sector, el “boom”, lo que puede entenderse como un proceso de intensificación laboral y posible sustitución con mano de obra irregular, principalmente centroamericanos.

Grupo PROVI contrata migrantes centroamericanos

De los 44,415 trabajadores registrados ante el IMSS en el sector de la construcción, una proporción importante opera en condiciones de informalidad.

Versiones de trabajadores señalan que desarrolladoras como Grupo PROVI han recurrido a la contratación de migrantes indocumentados en proyectos como Ciudad Caucel.

Un empleado, quien omitió dar su nombre, relató el caso de un trabajador centroamericano que se cayó de las alturas, se fracturó una pierna y permaneció varios días sin atención médica por temor a ser reportado a migración.

“Cuando finalmente intentó acudir al médico era demasiado tarde pues el hueso ya había empezado a fusionarse de nuevo”, explicó.

Grupo Provi es una desarrolladora de vivienda con sede en Mérida, fundada en 2006, y según su propio récord, ha entregado más de 4,200 hogares y se distingue por su enfoque en comunidades sustentables y de alta plusvalía.

Entre sus desarrollos destacan Paraíso Caucel, Portal San Pedro, Bosques de Cholul y Cumbres de San Pedro.

El caso del albañil centroamericano lesionado en obras de esta empresa en el proyecto Paraíso Caucel, ilustra una realidad que se repite diariamente: trabajadores vulnerables que prefieren sufrir lesiones permanentes antes que arriesgar su permanencia en el país, alimentando un ciclo de explotación sistemática.

Crisis migratoria sin precedentes

 Las cifras oficiales de migración irregular de 2024 revelan una situación sin precedentes. Según el Boletín de Estadísticas Migratorias de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en el primer trimestre de 2024 se registró un récord histórico de 360,146 eventos de personas en situación migratoria irregular en México, un incremento del 26% respecto al trimestre anterior.

De estos eventos, el 25% correspondió a venezolanos, mientras que el 30% se dividió entre hondureños (10.4%), guatemaltecos (10.3%) y ecuatorianos (10.3%). Particularmente preocupante es el incremento de 141% en eventos de personas de Colombia y 107% de Nicaragua.

Yucatán destino de migrantes

Estos flujos migratorios encuentran en Yucatán un destino atractivo por la dinámica constructora, pero bajo condiciones de extrema precariedad.

Brecha salarial y vulnerabilidad extrema

 Los datos oficiales de junio 2025 revelan una situación salarial crítica en Yucatán. Aunque el salario mínimo se estableció en 278.8 pesos diarios para 2025 (un incremento del 132% respecto a 2018), el salario diario promedio de trabajadores asegurados ante el IMSS en Yucatán es de apenas 522.42 pesos, inferior al promedio nacional de 629.92 pesos.

Mientras un trabajador formal masculino de 18 a 29 años percibe en promedio 8,378 pesos mensuales, uno informal de la misma edad recibe apenas 6,195 pesos. En el caso de las mujeres, la brecha es aún más pronunciada: 6,573 pesos para formales versus 4,096 pesos para informales.

Esta situación coloca a los trabajadores migrantes indocumentados en una posición de extrema vulnerabilidad, ya que sus salarios suelen ubicarse por debajo incluso de estos promedios de trabajadores informales.

Informalidad laboral: terreno fértil para la explotación

Las estadísticas de junio 2025 confirman que Yucatán mantiene una tasa de informalidad laboral del 57%, con 696,191 trabajadores informales frente a 524,724 formales. Esta informalidad afecta particularmente a las mujeres (61.1%) versus los hombres (54.1%), creando un entorno propicio para la explotación de mano de obra migrante.

En el sector construcción, donde la informalidad históricamente supera el promedio estatal, la contratación de migrantes indocumentados representa una práctica extendida pero no documentada oficialmente.

Los estudios especializados confirman que el 67% de los trabajadores migrantes son contratados sin contrato formal, el 80% vive en galeras precarias, el 65% carece de servicios médicos y el 100% trabaja sin permisos migratorios válidos. Muchos incluso viven dentro de las obras.

Accidentes laborales: una epidemia silenciosa

 Los datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán para 2024 revelaron 11,044 accidentes y enfermedades causadas por actividad laboral, equivalente a un incidente cada 48 minutos. Entre los trabajadores de construcción, las caídas desde altura representan el 27% de todos los accidentes, afectando al 76% de los trabajadores del sector.

Entre los accidentes más comunes registrados destacan conjuntivitis y traumatismos oculares, lumbalgias y tendinitis, heridas en cabeza y cara, esguinces y contusiones múltiples. El subregistro entre migrantes indocumentados alcanza prácticamente el 100% por temor a la deportación, ocultando la magnitud real del problema.

Migración laboral legal: cifras insignificantes

 Los programas oficiales de migración laboral en Yucatán muestran cifras mínimas que contrastan con la realidad migratoria irregular. En el primer cuatrimestre de 2025, apenas 391 personas fueron atendidas y 333 colocadas como trabajadores agrícolas temporales en Canadá.

Para jornaleros agrícolas y trabajadores no agrícolas, la movilidad laboral legal fue prácticamente inexistente con menos de 10 casos registrados.

Esta escasez de oportunidades legales de migración laboral obliga a miles de centroamericanos y sudamericanos a buscar trabajo en condiciones irregulares, particularmente en sectores como la construcción donde la demanda de mano de obra es constante pero la supervisión laboral limitada.

Sindicalización y protección laboral: déficit estructural

Las estadísticas de 2025 muestran solo 15 revisiones contractuales realizadas de enero a mayo, cero huelgas y cuatro emplazamientos a huelga en todo el estado.

Esta baja actividad sindical, combinada con una tasa de desocupación del 1.5%, refleja un mercado laboral donde los trabajadores —especialmente los migrantes indocumentados— tienen escaso poder de negociación.

Casos documentados y patrones de explotación

En noviembre de 2024, se confirmaron casos específicos de explotación cuando 83 migrantes venezolanos los trasladaron a Yucatán «mediante engaños», tres familias de los cuales terminaron viviendo en un parque de la Colonia México en Mérida.

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Estos casos forman parte de un patrón documentado por organizaciones como el Servicio Jesuita a Migrantes, que ha registrado 1,280 casos de desapariciones de migrantes desde 2007.

Llamado urgente a la acción

La convergencia de múltiples factores —migración irregular récord, pérdida masiva de empleos formales en construcción, salarios por debajo del promedio nacional, informalidad laboral del 57% y supervisión limitada— ha creado las condiciones perfectas para la explotación sistemática de trabajadores migrantes en Yucatán.

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