Mérida, Yucatán; 8 de marzo de 2021 (ACOM). -Activistas por los derechos de las mujeres en Yucatán demandaron este día un mayor compromiso de los tres niveles de gobierno para resolver el rezago en rubros de educación, salud y justicia.

Al conmemorarse este lunes el Día Internacional de la Mujer, un grupo de mujeres acudieron al Monumento a la Patria y se pronunciaron sobre los diferentes problemas que viven las yucatecas, principalmente en aspectos económicos, sociales, culturales, políticos y religiosos.

Ligia Vera Gamboa, académica e investigadora de la UADY, leyó un documento firmado por 13 mujeres señalando la enorme resistencia e inercia que sigue la sociedad sobre los reclamos históricos de la lucha de las mujeres en favor de sus derechos.

«Se han logrado avances para transformar de fondo las condiciones de desigualdad que vive el sector femenino. Vivimos un proceso de transformación, construcción intersectorial entre gobierno y ciudadanía, entre mujeres y hombres, entre jóvenes y adultos. Por ello, la necesidad de construir puentes y generar políticas públicas y acciones que den cauce a las demandas», comentó.

El posicionamiento señala el rezago que Yucatán tiene en el sistema de impartición de justicia y la certidumbre jurídica de las mujeres. La falta de personal capacitado mantiene una Fiscalía lenta e incapaz, de cumplir con la protección de las mujeres de Mérida y los municipios.

La violencia contra las mujeres se incrementó durante la pandemia, siendo que, a la fecha, no hay información sobre el impacto y las consecuencias que esto implica para este sector, por lo que es preciso tener resultados de prevención, atención y sanción.

El organismo civil Centro de Atención Externa APIS Sureste atendió a mil 225 personas que solicitaron su intervención, además de 40 menores de edad por violencia psicológica, física, económica, patrimonial, sexual y acoso cibernético. En las modalidades de violencia se detectó violencia familiar, feminicida, comunitaria, institucional y laboral que se documentó.

Por efectos de la pandemia y la falta de tecnología digital, decenas de niñas y mujeres perdieron continuidad en sus procesos educativos. En este tiempo se incrementó el abandono de ancianas y de mujeres atrapadas en situación de violencia domiciliaria, con poca o nula oportunidad de acceder a la justicia.

También se agudizó el problema del empleo, aumentaron los índices de pobreza y marginación para las mujeres en Yucatán, lo que obligó al incremento de estrés y deterioro de la salud mental, con resultado de 26 suicidios de mujeres, de acuerdo con cifras de la Secretaría Estatal de Salud (SSY).

En relación con la salud sexual y reproductiva, la pandemia incrementó el desabasto de métodos de planificación familiar, atención de usuarias, potenciando los embarazos no deseados, la violencia obstétrica, un alza notoria en violencia hacia niñas y adolescentes incluyendo tentativas de feminicidio.

Así mismo, se incrementó la violencia política contra las mujeres, ejercida por los partidos políticos quienes se niegan a aplicar la paridad sustantiva.