PLANTACCIÓN

Por: Víctor Hugo Lizama Morales

ALGAS ESPIRULINA

Es normal que cuando nos presentan productos que no son de nuestra región la curiosidad es grande y nos da ganas de probarlos, pero no debemos de desacreditar a los remedios que ancestralmente han curado a nuestros abuelos. Existen referencias de que el aprovechamiento humano de espirulina inició con los aztecas (Lago Texcoco) que recogían el alga, hacían tortas y las dejaban secar al sol. Los aztecas eran muy fuertes y cuando los reyes querían mandar algún mensaje a otra tribu, enviaban a un mensajero que corría día y noche, comiendo unas tortas que llevaba en su zurrón (bolsa grande de piel o de cuero que se lleva colgada al hombro y sirve para meter y llevar cosas, generalmente cuando se va al campo) elaboradas con espirulina, esto le proporcionaba la energía requerida para estar corriendo tanto tiempo sin descansar.

Hoy gracias a la ciencia nos enteramos que la espirulina contiene una gran cantidad de proteínas para las personas que deciden no comer carne y que también está lleno de importantes antioxidantes, enzimas, vitaminas y minerales. Además, contiene dos veces más nutrientes que 5 porciones de frutas y verduras frescas. Se dice que alrededor de un 60% en peso seco de la espirulina está formado por proteínas, lo que la convierte en toda una fuente de proteína alternativa a la carne. También se dice que es una de las únicas fuentes de origen vegetal de vitamina B-12, una vitamina de vital importancia que la mayoría de los vegetarianos no añaden a sus dietas.

También es rico en lípidos saludables como ALA (omega 3), LA (omega 6), GLA (ayuda con la inflamación) y DHA (componente primario del cerebro). Tiene más vitamina A que las zanahorias. Contiene más hierro que las espinacas. Más proteína que el tofu. Supera en antioxidantes a los arándanos. Alivia los síntomas de la alergia. Fortalece el sistema inmunológico.

Controla la presión arterial alta. Controla el colesterol. Protege contra el cáncer. Apoya el crecimiento de la flora bacteriana sana en el intestino. Reduce el riesgo de cataratas y degeneración macular relacionada con la edad. Actúa como antiinflamatorio y antimicrobiano. Funciona con actividad antiviral contra el VIH, el herpes y la hepatitis. Mejora la resistencia a la insulina. Protege contra daño hepático inducido por quimioterapia.

Mi correo es: victorhugo.moringa@gmail.com