Una presunta quema de basura fue suficiente para que las chispas alcanzaran las palmas de huano y ocasionaran un incendio en una endeble bodega ubicada en la calle 23 entre 18 y 20 del centro de Kinchil.

Se trata de un cuarto de aproximadamente 4 por 6 metros de superficie que funge como almacén del kinchileño Kike Dzul, y del cual el siniestro se reportó minutos después de las siete de la noche de ayer jueves.

Según testigos que pasaban por la zona, justo en la esquina del terreno de la suegra de Kiko alguien comenzó a quemar basura, pero por los fuertes vientos y la acumulación de hojarasca y palmas de huano en esa área, la bodega fue presa fácil de las llamas.

Alertados los vecinos al ver las primeras lenguas de fuego, dieron parte de inmediato al propietario, mientras otros llamaban a los bomberos, sin embargo, a esa hora elementos del carropipa 845 de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) terminaban de atender un reporte de una fuga de gas en un domicilio particular de la calle 27 entre 22 y 24.

Al final llegaron los cuerpos de emergencia e atravesaron una cuadra en sentido contrario con sus torretas, es decir la 20, pero las llamas ya habían envuelto en un dos por tres el galerón de techo de laminas de zinc.

Asimismo, en el lugar del siniestro quedaron en cenizas aparatos, módems, panales y hasta equipos que servían para el internet, por lo que las pérdidas materiales se estiman en miles de pesos.

Lo bueno de todo esto, «Nunki», el perro guardián que estaba atado con su correa pudo ser rescatado a tiempo por su dueño; lo mismo que su camioneta, la cual logró sacar del tinglado que sirve como cochera.

ACOM