Mérida, Yucatán; 8 de mayo de 2020 (ACOM).- Luego de que la semana pasada la Comisión Nacional de los Derechos Humanos presentara un informe donde se indica el contagio de al menos 13 personas recluidas en Centros de Reinserción Social del Yucatán, el poder ejecutivo aseguró que se atienden tales casos mediante el protocolo establecido por parte de autoridades sanitarias.

De acuerdo con un reporte de la CNDH difundido la semana pasada en total existen 71 contagios registrados hasta el 30 de abril el diferentes cárceles del país, de los cuales 13 se encuentran en Yucatán.

La semana pasada, los casos confirmados de COVID-19 en penales estatales se incrementaron más del 50%, al pasar de 27 a 71 contagios, reportó la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).

La CNDH que dirige Rosario Piedra Ibarra difundió el reporte semanal de las acciones de defensa de los derechos humanos en el que destacó que, a través del Mecanismo de Monitoreo Nacional por COVID-19 en los Centros Penitenciarios, solicitó la implementación de medidas de concientización dirigidas a la población penitenciaria para inhibir las visitas presenciales.

“Con la intención de inhibir la visita familiar masiva y visita íntima, a fin de salvaguardar su salud y proteger a sus familiares, y optar por la realización de llamadas telefónicas, actualmente las personas privadas de la libertad realizan 2 llamadas telefónicas a la semana”, indicó en el reporte.

Los casos positivos de coronavirus se confirmaron en penales de Jalisco (40), de Yucatán (13), de Estado de México (7), de la Ciudad de México (6), de Sinaloa (2), de Tabasco (2) y de Quintana Roo (1).

El gobierno del estado mediante un comunicado precisó que los protocolos que se establecen el Centro de Reinserción Social de Mérida realiza una serie de acciones para contener al coronavirus y salvaguardar la salud de la comunidad penitenciaria.

Entre esas acciones figura la entrega de kits de higiene personal, cubrebocas, gel antibacterial y material de limpieza a todas las personas privadas de su libertad, así como la sanitización diaria de todos los módulos y cuartos, área clínica, maquiladora, edificio administrativo y áreas comunes del edificio penitenciario.

Todos los días se realiza también el monitoreo de temperatura de los internos y, como medida de contención, se restringió el tránsito a lugares masivos como el teatro, el campo deportivo y la explanada central, es decir, los internos no deambulan por las áreas comunes, sino todos permanecen en sus módulos cumpliendo las indicaciones del personal médico adscrito al Cereso.

Las únicas personas a las que se les permite salir de sus áreas, bajo la supervisión correspondiente, son a las que laboran en la cocina, la panadería y la lavandería, que son servicios esenciales que no pueden detenerse.

Como marca el protocolo para estos casos, en el Cereso se habilitaron dos módulos especiales para quienes contraigan el COVID-19, que están completamente aislados de la población del penal.

Desde el 19 de marzo se suspendieron las visitas al penal, como una medida de protección tanto para los internos como para sus familiares.