Mérida, Yucatán, 11 de enero de 2021 (ACOM).- Locatarios de la Central de Abastos exigieron se respeten los terrenos que este sitio ocupa, en el poniente de Mérida, pues afirman que el gobierno estatal y el Ayuntamiento les despojaron de varias hectáreas.

Luego de cerrar uno de los accesos a este sitio, ubicado sobre la avenida Mérida 2000, lo oferentes solicitaron que establezca un canal de diálogo, pues se dicen inconformes con la construcción del campus de las Escuelas de Educación Normal que se realizan en el espacio que ocupa este sitio, pues advierten que no hubo un consenso para ello.

«Las autoridades han estado tratando de arreglar papeles, documentos y todo y estamos tratando de tomar control de nuestras instalaciones. Tenemos escrituras y todo, y que el Ayuntamiento vea que no nos vamos a ceder a sus despojos», dijo Moisés González Ojeda, presidente de la Unión de Locatarios de la Central de Abasto de Mérida.

Como respuesta, dijo, los oferentes decidieron bloquear el acceso que emplean los ciudadanos a este sitio, manteniendo solo el que se encuentra en la avenida 132, detrás de la Central de Abasto.

Según el entrevistado, el sitio fue creado hace casi 40 años y desde entonces, ha estado en el olvido de las autoridades, aunado a que, advierten, desde hace tiempo se les ha ido restando terreno, pues ahora solo ocupan unas 20 de las 30 hectáreas que les quedaba antes de que inicie la construcción del campus.

Advirtió que esta obra, que considera se realizó sin su consentimiento, traería más conflictos si las autoridades no dan marcha atrás a su proyecto.

«Nosotros no hemos detenido la obra, no hemos hecho ningún movimiento porque somos gente pacífica. Nosotros llamamos al diálogo al Ayuntamiento y al Gobierno del Estado. Claro que estamos actuando de manera legal, metiendo amparos y todo, pero como el gobierno es la autoridad, nos los tiran, pero vamos a seguir luchando», dijo.

«El mismo gobierno está creando un conflicto entre los estudiantes, la sociedad, el mercado de abasto y todo, por qué hacer una escuela dentro de la central de abastos», agregó.

Según lo previsto por el gobierno estatal, los terrenos de la central de abasto albergarán tres instituciones educativas formadoras de docentes, las cuales tendrán una matrícula de 2 mil 500 alumnos.

En cuanto a los oferentes, estos esperan que las autoridades establezcan un canal de diálogo para solucionar el conflicto que les aqueja con estas obras.

Otros afectados

La construcción del campus de Escuelas de Educación Normal también causó afectación al tianguis del automóvil, espacio en el que cientos de personas acudían a vender o adquirir vehículos.

El presidente del grupo de tianguistas, Jorge Ramos Cetina, dijo que, desde hace varios meses, esta muestra, que se coloca en el sitio donde se edifican estas instituciones educativas, ha enfrentado afectaciones tanto para los vendedores como para los compradores.

«Esta situación no solo afecta a los mil vendedores de autos del tianguis, hay como otros 500 mecánicos, pintores, climas y en una etapa de pandemia, donde la economía está caída, vendo un bien para solucionar un mal y lo primero que una persona vende es su auto», apuntó.

«No solo nos daña a nosotros, daña la economía de las familias, de las personas que quieren vender su auto, que perdieron el empleo», agregó.

También refirió que los oferentes han tenido conflictos con los trabajadores de las obras, por lo que piden la intervención de las autoridades para atender el asunto.

«Nos permitieron utilizar los espacios alrededor de las obras, pero hemos tenido que llamarle la atención a los albañiles que se empiezan a drogar o que traen cerveza. Hemos tenido conflictos. No hay una organización y eso nos afecta», aseveró.

En torno al conflicto por la edificación del campus de Escuelas de Educación Normal, pidió que haya diálogo con todos los involucrados pues reiteró que los comerciantes de vehículos seguirán con afectaciones, causando estragos a la economía del Estado y de la región sureste, pues aseguró que también participan vendedores de este sector.