Acanceh, Yucatán; 23 de abril de 2020 (ACOM).- Con la contingencia sanitaria ocasionada por el coronavirus COVID-19, muchos ciudadanos no se han quedado de brazos cruzados y han decidido a ayudar a los que menos tienen.

Amalia María Maas Mukul, de 54 años de edad y habitante de la comisaría de Petectunich, Acanceh, es una de esas personas, pues prepara raciones de comida para 35 familias de su humilde comunidad a tan solo 15 pesos cada una.

Desde muy temprano sus hijas o algunos conocidos parten en bicicleta hacia la cabecera municipal para comprar las carnes, verduras y condimentos que le servirán para preparar las raciones del día.

Su cocina es un stand ubicado a un costado de su hogar, en donde coloca sus utensilios y agua purificada para elaborar la comida.

Es al mediodía cuando las jefas de familia llegan a su domicilio en busca de una ración a un costo de 15 pesos. Sus clientes llegan con sus propios recipientes y reciben los alimentos siguiendo las medidas de higiene.

En el caso de los adultos mayores, las hijas de Amalia se encargan de llevarlo directamente a sus casas para evitar que salgan y se expongan al contagio del COVID-19.

En un receso de la preparación de un caldo de lentejas, la mujer agradeció el apoyo de su familia para ayudar a los que más lo necesitan, en especial niños, embarazadas y adultos mayores.

«Han venido mujeres desesperadas que no tienen que comer, les digo que me apoyen solo con los insumos porque el trabajo y la atención yo los dono porque puedo y porque está en mis manos», aseguró.

«Ruego a Dios que todo esto ceda para Yucatán y todo el país, pero hay que trabajar con solidaridad con los que menos tienen», agregó.

Amalia invitó a las familias yucatecas a tomar en serio la pandemia y cuidarse por sobre todas las cosas.

«Vida solo hay una, y lo que uno aprende, se lo va a enseñar a sus hijos. Esto tiene que ser una lección para las futuras generaciones. Si no nos cuidamos, esto no se va a controlar», sentenció.