Mérida, Yucatán; 20 de agosto de 2019 (ACOM).- En total suman unos 76 municipios de Yucatán que no cuentan con instituciones financieras, esto obliga a que unos 750 mil yucatecos no tengan posibilidades de instrumentar pagos, accesos de crecimiento en micro y pequeñas empresas y se restrinjan mecanismos de créditos, transferencias y mecanismos de intercambio de mercancías, establece un documento de Banco de México.

En promedio el 63% de la población mexicana no tiene acceso a este tipo de servicios, esto es, unos 72 millones de personas no disponen de mecanismos de soporte crediticio y unas 22 mil localidades del país están en sitios apartados y poco accesibles, municipios y poblaciones remotas sin conexiones eléctricas para servicios de telefonía y acceso de internet.

Según estimaciones de este organismo nacional, la falta de condiciones para el crecimiento de las micro y pequeñas empresas obliga a gestiones operativas mucho más complicadas, en su gestión y desarrollo.

En esta valoración el sector femenino es el más afectado por este tipo de requerimientos, principalmente artesanas, pequeñas comerciantes y emprendedoras que fabrican productos alimenticios.

A finales de 2018, el organismo publicó un diagnóstico sobre el crecimiento y la inclusión en México, que muestra que existen varios impedimentos para tener un crecimiento económico acelerado e inclusivo en el país.

Uno de estos impedimentos es el rezago en aspectos de comunicación y viabilidad para los servicios financieros, acceso a créditos al sector privado. Por ello, la imposibilidad de cientos de micro y pequeños comercios que no pueden mejorar su operatividad y funcionamiento, generando sobre costos en sus márgenes de ganancias y diversificación de productos.

En esencia, México se encuentra rezagado en desarrollo tecnológico, específicamente en las pequeñas empresas del medio rural. Pese a que, en Yucatán el 96% de las micro y pequeñas empresas generan el 71% de los empleos en los municipios más apartados, en un gran porcentaje los trabajadores de estas empresas no acceden a servicios bancarios como sucede en las zonas urbanas.

En Yucatán solo el 11% de las micro y pequeñas empresas participan de tareas financieras o incluyen a su personal a los sistemas. Es importante establecer que para una micro empresa los gastos y pagos por servicios financieros resultan onerosos, lo que en ocasiones también impacta en las decisiones para no participar en estos servicios.

En este sentido, los municipios con actividades productivas como Tekit, Ticul, Oxkutzcab, incluso cabeceras de importancia para el sector pesquero y ganadero de la zona costera y del oriente del estado resultan con deficiencia en el número de instituciones financieras establecidas en las cabeceras y los servicios disponibles para el uso y manejo de estos servicios.

En la modalidad de las tiendas de autoservicio y empresas que se han incluido en el pagos y servicios a través de tiendas de conveniencia, el desarrollo de estos puntos de venta no sido la alternativa para impulsar estos sectores productivos y la dependencia de gestión y operación se mantiene con la inercia de rezago, establece el reporte.