Mérida, Yucatán, 29 de octubre de 2021 (ACOM). – Al afirmar que los gobiernos estatales tienen que adoptar políticas de austeridad, el presidente Andrés Manuel López Obrador, señaló que el caso del hospital de Ticul es un ejemplo de endeudamiento innecesario, como el que heredó a sus sucesores la administración de Ivonne Ortega Pacheco.

Al referirse al conflicto legal que obligaba a las actuales autoridades yucatecas pagar una indemnización de 740 millones de pesos por la suspensión de la construcción del nosocomio y en el que intervino la federación para destrabarlo, expreso:

“Este hospital de Ticul es una asociación pública-privada. Nos costó trabajo, porque se quedaron con la prepotencia. Son de la familia de los dueños de Bimbo, para que tengan una idea” comentó.

El presidente recordó que en sexenios anteriores se había adoptado la figura de la asociación pública-privada y, para hacer negocio, a los gobernantes en turno se les autorizaban obras financiadas por empresas, mediante un sistema que crearon para ello.

“Entonces, un hospital que puede construir el estado en 500 millones lo tenían que pagar en cinco mil millones, aunque les parezca increíble. Y yo cuando hablo es porque tengo pruebas. Cuando fui jefe de Gobierno en la Ciudad de México construimos un hospital de 120 camas, ahí está en Iztapalapa, ‘Belisario Domínguez’, 350 millones de pesos” relató.

Como se sabe, la diputada de Movimiento Ciudadano, Ortega Pacheco, anunció que el próximo 3 de noviembre denunciará ante la Fiscalía General de la República (FGR) al ex gobernador Rolando Zapata Bello, por suspender el contrato firmado con Marhnos.

La obra en el sur de la entidad se iba a construir y poner en operaciones bajo la figura de los Proyectos de Prestación Social (PPS), que mencionó López Obrador.

La ex priista argumenta que la decisión de su sucesor pudo poner en riesgo a pacientes que no fueron atendidos por la cancelación de la construcción del hospital ubicado en la Perla del Sur.