Tizimín, Yucatán; 11 de agosto de 2020 (Didier Canché/ACOM).- Con la pandemia de COVID-19, los festejos patronales de los municipios yucatecos también tendrán que adaptarse a la “nueva normalidad”, pues tal y como indican las autoridades sanitarias, no se podrán tener las grandes multitudes típicas de las misas y gremios con la finalidad de cortar cadenas de contagio de coronavirus.

Y es que para muchos habitantes del oriente de Yucatán, el festejar a sus patronos es algo que no puede pasar desapercibido.

Por tal razón, organizadores de eventos tuvieron que ingeniárselas con la tecnología para poder realizar la celebración y que los pobladores también pudieran participar.

Tal es el caso de Sucilá, municipio de aproximadamente 5 mil habitantes localizado a casi dos horas de la capital yucateca, donde en días pasados celebraron un convite que a diferencia de años pasados, en esta ocasión solo pudieron participar un reducido número de personas y siguiendo las medidas sanitarias.

En ese sentido y para que los sucileños puedan ser partícipes de la actividad en honor a la virgen de la Natividad, esta fue trasmitida a través de las redes sociales y las familias pudieron seguirla desde sus teléfonos celulares.

La modalidad resultó tan atractiva que incluso el alcalde Diego Lugo Interián anunció que la feria del municipio ubicado en la cuenca lechera del estado -que tradicionalmente se realiza en la primera quincena de septiembre- también se hará de forma virtual.

Como este municipio, otros se han unido para realizar sus festejos mediante las pantallas de los celulares y la televisión, pues no quieren pasar desapercibida una fecha de importancia en donde veneran a los patronos de sus localidades.

Las misas en redes sociales y a la distancia

Y es que las actividades religiosas como las misas también se han tenido que realizar a la distancia para proteger la salud de las y los feligreses, así como del personal de las iglesias.

Es el caso del padre David Tejero Vega, vicario de la parroquia de los Santos Reyes de Tizimín, el segundo santuario más importante del mundo dedicado a Melchor, Gaspar y Baltazar (solo por detrás de la Catedral de Colonia, Alemania), quien hace cinco meses dejó atrás las celebraciones presenciales para sustituirlas por misas a través de Facebook.

“Es una situación nueva para todos, hay que tomar en cuenta que usar las redes sociales para realizar esos tipos de eventos es una medida para protegerlos a todos sin perder las tradiciones y sobre todo la fe”, consideró el sacerdote.

“Si usamos las redes sociales de forma positiva, pueden ayudarnos a mandar un buen mensaje que en momentos como estos nos pueden dar paz y esperanza”, agregó.

Tejero Vega explicó que a través de las redes las familias pueden ser partícipes de las celebraciones tanto eucarísticas, como las tradiciones de sus pueblos, y recibir un poco de esperanza en sus hogares.

“Hay que seguir teniendo esa esencia, esa fe y seguir participando en las actividades, nada más que ahora de forma diferente, a distancia y de forma virtual”, aseveró.