Ciudad de México, México; 5 de mayo de 2021 (apro).- Familiares y amigos asistieron este miércoles al funeral de Brandon Giovanny Hernández Tapia, de 12 años, una de las 25 personas fallecidas en la tragedia del 3 de mayo, cuando colapsó la estructura de la estación Los Olivos de la Línea 12 del Metro.

A las 2:00 horas de hoy, la Fiscalía número 6 de Iztapalapa entregó el cuerpo del niño a sus familiares.

“Nada me va a devolver a mi hijo. Nada me lo va a devolver. Me lo mataron. Nada me devolverá a mi hijo, nada, pero que quede en la conciencia de esas personas. Y ojalá, ojalá el karma se los cobre donde más les duela. Así como me lo arrebató a mi hijo.

“Teníamos planes para el 10 de mayo. Íbamos a ir a pasear ese día. Venía juntando lo de su regalo para su mamá y ahora lo voy a enterrar”, contó Marisol, madre del menor.

“Le robaron su vida a mi nieto”, aseguró su abuela, quien contó que el niño había ido al centro de la Ciudad de México, acompañado de la pareja de su mamá, para comprar un regalo del 10 de mayo.

“No están solos”, repitió el sacerdote que ofició la misa de difuntos. El lugar donde lo velaron era una casa en obra negra, donde los dueños permitieron a la familia del menor despedirlo porque Brandon Giovanny vivía con su madre y su abuela en un asentamiento irregular, con calles sin pavimentar, en la colonia Santa Ana Zapotitlán.

A las 13:00 horas salió el cortejo fúnebre al Panteón San Lorenzo, en Tláhuac, donde depositaron sus restos.

A la señora Marisol le sobreviven dos hijos. Su pareja sentimental, Rigoberto, sigue internado en el Hospital General Balbuena.