Mérida, Yucatán; 21 de julio de 2021 (ACOM).- La detección y atención temprana del cáncer infantil puede salvar vidas, por lo que es necesario acabar con el estigma de que esta enfermedad significa muerte, aseguró la presidenta de la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) en Yucatán, Marisa Goff Rodríguez.

La organización inició hoy la campaña estatal en español y maya para la concienciación de la detección temprana de cáncer en niñas y niños.

De la misma manera celebró el Día Mundial del Sobreviviente de Cáncer, ofreciendo una comida a ocho niños que han logrado vencer este mal.

Abraham, de 18 años, Natyelly, de 21, Adrián, de 14; Mary, de 20; Reina, de 21 años y con dos hijos; Dariana, de 23; José Pablo de 16 y Daniel de 19 años, hablaron de sus experiencias y el duro camino recorrido desde sus primeros años, cuando se enfrentaron y la lucharon para superar este doloroso padecimiento.

Un común denominador de estas historias fue el trabajo de médicos, enfermeros, docentes, trabajadores sociales y personal de apoyo de Amanc en los testimonios de estos jóvenes que, desde diferentes condiciones sociales, económicas y valores, reafirmaron su compromiso por impulsar su determinación por la vida.

Con desgarradoras anécdotas y narraciones tristes, pero llenas de coraje, los ocho jóvenes compartieron emociones sobre el derrotero que ha significado en sus vidas la presencia del cáncer y la hazaña de enfrentarse a la adversidad para superar cada difícil momento que marco sus vidas.

“El cáncer es un camino lleno de miedo”, compartió un adulto que acompañó a los chicos que se presentaron ante los medios de comunicación, pero se logra vender con la determinación, el coraje y el esfuerzo de muchas personas que ayudan, aportan y donan para que otros logren este esfuerzo.

La organización Amanc indicó que el 17 de julio fue declarado el Día Mundial del Sobreviviente de Cáncer, por ello la necesidad de llevar un mensaje permanente a toda la sociedad para que se mantenga alerta ante este lacerante problema que impacta con mayor dureza a los niños.

Es el caso de Dariana, hoy estudiante de la carrera de Odontología en la UADY y que a los 13 años fue diagnosticada con un linfoma que la obligó a permanecer bajo tratamiento por espacio de 6 años.

A su vez, Reyna Maricela, de 21, originaria de Hunucmá y quien a los 14 tuvo que enfrentarse a la leucemia y a un diagnóstico que le daba solo cuatro semanas de vida,  pero que venció con el apoyo de su familia, los médicos del Hospital O’Horán y la organización AMANC.

De la misma forma, Abraham, de 18 años, hoy estudiante de física en la UADY y quien desde los tres años fue detectado con leucemia, enfermedad que le tomó siete largos años poder superar para hoy ser declarado completamente sano.

Y Juan Pablo, de 16, quien desde los 7 valerosamente se sobrepuso a una gran cantidad de situaciones para alcanzar este año su certificado de libre de cáncer.

El cáncer es una enfermedad que puede dañar a las personas, mucho más a los niños si no se detecta a tiempo, por ello la necesidad de luchar contra este mal y atender los síntomas ya que se puede superar con la detección temprana, aseveró Goff Rodríguez.