Mérida, Yucatán, 16 de septiembre de 2022.-El coordinador de la Fracción Legislativa del PRI en Yucatán, Gaspar Quintal Parra, sostuvo que el combate a la delincuencia es una responsabilidad compartida de los tres niveles de gobierno, por lo que es necesario seguir fortaleciendo los esquemas de seguridad del país usando todos los recursos con los que cuenta el Estado Mexicano, en vez de caer en descalificaciones, y de tratar de medrar políticamente con ello.

Señaló que es una irresponsabilidad y simplismo considerar que no se requiere el apoyo del Ejército Mexicano para la Guardia Nacional en el combate a la delincuencia organizada, por lo que lamentó que haya quienes utilizan ese discurso sin conocer a fondo el grado de complejidad que tiene combatirla y sin tomar en cuenta la gravedad del clima de violencia que impera actualmente en el país.

Al recalcar que el tema de seguridad no es un juego y que no debe abordarse como un asunto partidista, el diputado explicó que la propuesta que se analiza en el Congreso de la Unión tiene el objetivo de regular constitucionalmente la actuación del Ejército en las tareas de seguridad y ésta sea de una manera extraordinaria, fiscalizada, subordinada y complementaria, dándole legalidad a su intervención.

“Atender el problema de la delincuencia y la violencia es responsabilidad del Estado Mexicano, es decir, de todos los niveles de gobierno. Es una irresponsabilidad que algunas voces utilicen estas situaciones para generar descalificaciones o con la intención de denostar, en vez de fortalecer las acciones conjuntas. Con la seguridad no se juega”, precisó.

 Gaspar Quintal recordó que actualmente la violencia se ha extendido en todo el territorio mexicano y han aumentado los homicidios y los delitos de alto impacto, por lo que se requiere el apoyo de la única institución con la capacidad, disciplina y el número de elementos suficientes para hacer frente a la delincuencia; la cual cuenta con los recursos  para enfrentar a las fuerzas de seguridad pública, algunas veces superándolas, con armamento altamente sofisticado y gente entrenada de alto nivel.

 “Afortunadamente en Yucatán no tenemos los niveles de violencia que se viven en otras partes del país, en donde se han reportado carreteras cerradas por delincuentes, retenes del crimen organizado, ciudades completas tomadas por grupos criminales, establecimientos incendiados, secuestros, entre otros delitos y aquí no queremos vivirlo”, apuntó.