México ¿Cómo Vamos? reportó una caída histórica del 35.6% en el registro de puestos de trabajo ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Yucatán durante el primer semestre de 2025, ubicando al estado en una situación “crítica” de generación de empleo formal.

A pesar de posicionarse como la decimocuarta entidad con «mejor desempeño» a nivel nacional, este resultado paradójico muestra que el problema es generalizado en el país, ya que Yucatán no logró alcanzar ni el 75% de su meta de generación de empleo, obteniendo un semáforo rojo en este indicador  para el desarrollo económico.

Informalidad supera el promedio nacional

Según este organismo especializado en análisis económico, la informalidad laboral en Yucatán alcanza al 57% de los trabajadores en el primer trimestre de 2025, cifra que supera el promedio nacional del 54.3% y coloca al estado en la vigésima posición del ranking nacional.

Esta realidad indica que seis de cada diez yucatecos laboran sin prestaciones sociales, seguridad social o vínculo laboral reconocido, muy lejos de la meta ideal del 25% que establece México ¿Cómo Vamos? para considerar un mercado laboral saludable.

La brecha salarial entre el sector formal e informal demuestra el problema: mientras los trabajadores formales perciben un promedio de 9,786 pesos mensuales, quienes laboran en la informalidad apenas alcanzan los 5,505 pesos, una diferencia de 4,281 pesos que impacta directamente en la calidad de vida de 724,480 personas ocupadas en el sector informal.

El organismo también detectó que Yucatán presenta la segunda mayor brecha de género en informalidad laboral del país, con una diferencia de 5.99 puntos porcentuales entre hombres y mujeres.

El panorama del mercado laboral yucateco muestra que de una población económicamente activa de 1.24 millones de personas, 1.22 millones están ocupadas, con una tasa de desempleo aparentemente baja del 1.53%, equivalente a 18,900 personas. Sin embargo, México ¿Cómo Vamos? advierte que esta cifra esconde la realidad de la precarización laboral: el salario promedio mensual en el estado es de 7,370 pesos, con una distribución de 42.2% mujeres y 57.8% hombres en la población ocupada, donde los empleados de ventas y comercios representan el principal sector con 83,200 trabajadores.

No alcanza para adquirir la canasta básica

En materia de pobreza laboral, el 26.5% de la población yucateca no alcanza a cubrir la canasta alimentaria básica con sus ingresos laborales, ubicando al estado en la decimosegunda posición nacional con un semáforo amarillo.

Aunque esta cifra representa un mejor desempeño relativo comparado con otras entidades, México ¿Cómo Vamos? señala que municipios como Peto, Chemax, Espita, Akil, Tekit y Tahdziú registran tasas de pobreza urbana superiores al 80%, mientras que ciudades importantes como Tizimín, Ticul, Oxkutzcab y Tekax mantienen entre 60% y 79% de su población en condiciones de pobreza.

El crecimiento económico del estado tampoco alcanza las expectativas necesarias para revertir la crisis laboral. Con un promedio de 2.75% en los últimos trimestres, Yucatán se mantiene por debajo de la meta del 4.5% anual sostenido que México ¿Cómo Vamos? considera indispensable para un desarrollo económico robusto.

La economía estatal muestra además una dependencia externa: las remesas acumuladas en 2025 suman 222 millones de dólares mientras que la inversión extranjera directa alcanza 148 millones, con un déficit comercial de 72.4 millones de dólares en mayo, cuando las exportaciones fueron de 180 millones frente a importaciones de 253 millones.

México ¿Cómo Vamos? concluye que Yucatán enfrenta retos estructurales que requieren atención urgente: la dramática caída del empleo formal del 35.6%, una informalidad laboral persistente del 57%, la segunda mayor brecha de género del país en este indicador, y una economía que crece por debajo del ritmo necesario para generar oportunidades laborales dignas.