Seis buzos especializados extrajeron 109.3 kilogramos de basura del cenote Chen Há, ubicado en la comisaría de Dzityá, durante una jornada de saneamiento de hora y media que reveló el grave deterioro ambiental de este cuerpo de agua que alguna vez fue cristalino y ahora sirve como basurero clandestino.
El equipo de buzos, encabezado por Cristian Selum, recuperó del fondo del cenote objetos tan insólitos como un bacín, una llanta, envases de cristal, botellas PET, retazos de gabinetes de cocina y una tapa de tambor metálico, evidenciando el descuido sistemático de este recurso natural ubicado a escasos 20 metros de la salida de la comisaría.

Durante la inmersión en este cenote a cielo abierto, que tiene entre 8 y 10 metros de profundidad, los buzos detectaron restos de material para construcción que no pudieron extraer en esta ocasión, lo que indica que la contaminación podría ser mayor a la documentada.
Por el tipo de ubicación en el fondo, suponen que fue llevado poco a poco en sacos y vertidos directamente al agua.
Elsy Sáenz Pérez, directora de Gestión y Conservación de Recursos Naturales de la Secretaría de Desarrollo Sustentable exhortó a la población a cuidar los recursos naturales y señaló que el trabajo de saneamiento no será suficiente si la sociedad no se suma al esfuerzo de proteger estos sitios emblemáticos de Yucatán.
Cenote con problemas ejidales
El cenote Chen Há enfrenta además problemas legales. Lorenzo Canché, comisario ejidal, informó que a escasos metros existe una quinta en litigio ante el tribunal agrario desde 2023, cuyo propietario abrió un camino de paso e incluso construyó un brocal en un extremo del cenote.
La propiedad, inicialmente adquirida por Jorge Chan, pasó posteriormente a otras manos.

Organismos civiles lucharon durante más de quince años para cerrar una granja porcícola que operaba cerca del cenote y que afectó gravemente la calidad del agua, que anteriormente era limpia y cristalina.
No es la primera vez que el cenote Chen Há requiere intervención. En limpiezas anteriores realizadas por organizaciones civiles, los buzos han extraído objetos de mayor tamaño como un sillón completo, una bicicleta y diversos restos de materiales de construcción.

El cenote Chen Há, cuyo nombre significa «pozo con agua», tiene dimensiones aproximadas de 15 metros de largo por 4 metros de ancho.
Además de su valor natural, conserva relevancia cultural por la presencia de petroglifos prehispánicos en sus alrededores, considerados vestigios del uso ceremonial maya.
Con la de hoy en Dzityá, es la cuarta intervención de cenotes que realiza la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) en lo que va del año, de un programa anual de 20 saneamientos en todo el estado, según informó Sánchez Pérez.
Yucatán cuenta con aproximadamente 3,200 cenotes registrados oficialmente, aunque estimaciones científicas sugieren que podrían existir hasta 8,000 en todo el estado.
El municipio de Mérida alberga entre 8 y 10 cenotes conocidos, principalmente en sus comisarías, aunque no existe un registro definitivo debido a la naturaleza subterránea de estos sistemas y su continua exploración.









