La tragedia se agrava. Este miércoles falleció Fabiola, joven esposa de Ángel, quien también murió junto a su bebé no nacido tras ser atropellados por Víctor Manuel R. B., de 20 años, el pasado 29 de abril en Altabrisa. La noticia ha desatado una ola de indignación en la capital yucateca.
La pareja regresaba a su hogar en San Camilo, Kanasín, tras cerrar su puesto de papas fritas en Komchén. Fabiola tenía 26 semanas de embarazo. El conductor, que ignoró una señal de alto, los embistió brutalmente y huyó del sitio sin prestar auxilio. Testigos aseguran que incluso le pasó por encima a Ángel al escapar.

Ciudadanos lo persiguieron, lograron detenerlo y lo entregaron a las autoridades. Sin embargo, la jueza de control Silvia Pamela Cetina Bautista le impuso medidas cautelares distintas a la prisión preventiva, lo que permitió su liberación.
Este hecho ha encendido el debate sobre posibles influencias, ya que el abogado defensor de R. B. forma parte de un despacho ligado al ex Fiscal General del Estado, Wilberth Cetina Arjona. La familia de las víctimas y diversos sectores sociales denuncian un claro caso de impunidad.
Ángel, Fabiola y su bebé son ahora símbolo de una exigencia colectiva: justicia verdadera y castigo para el responsable. La sociedad yucateca no está dispuesta a permitir que este triple homicidio quede en el olvido.
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