La fiesta sin crueldad animal en Yucatán cumple diez años en Citilcum, comisaría de Izamal. La celebración sustituyó prácticas con violencia por actividades comunitarias. El cambio amplió la participación familiar y alineó la tradición con la legislación estatal.

Fiesta sin crueldad animal en Yucatán transforma tradición local

El 24 de abril, Citilcum celebró a San Bartolomé Apóstol sin prácticas de maltrato animal. La festividad reemplazó el antiguo Kots Kaal Pato, que implicaba daño a animales.

Hace una década, las actividades incluían piñatas con animales vivos y sacrificios públicos. Estas escenas limitaban la asistencia de mujeres y niños, según registros comunitarios.

Hoy, la fiesta integra juegos, concursos y actividades abiertas a todas las edades. El espacio central muestra un mural con animales y un mensaje de cuidado.

“Gracias a la participación de la comunidad y autoridades, logramos celebrar esta fiesta por 10 años consecutivos con actividades que juntan al pueblo”, dijo Claudia Edwards, directora de programas de Humane World for Animals México.

Autoridades refuerzan marco legal contra maltrato animal

Durante la inauguración del mural asistieron autoridades municipales y estatales. Participaron representantes del Ayuntamiento de Izamal y organismos veterinarios.

Alfredo A. Arellano del Razo, de la Fiscalía General del Estado, recordó que el maltrato animal puede sancionarse con hasta 10 años de cárcel en Yucatán. Señaló que la legislación respalda cambios en prácticas comunitarias.

El evento incluyó a la Asociación Médica Veterinaria de Yucatán y autoridades locales. La presencia institucional refuerza la aplicación de normas en festividades tradicionales.

Comunidad amplía participación familiar y actividades culturales

La fiesta sin crueldad animal en Yucatán permitió integrar a familias completas en las celebraciones. Residentes reportan mayor asistencia de niñas, niños y mujeres.

Las actividades incluyen juegos tradicionales como lotería y concursos organizados por habitantes. Estas dinámicas sustituyen eventos que antes generaban exclusión.

“Es significativo participar en juegos comunitarios y ver a las familias convivir en un ambiente sano”, dijo Antón Aguilar García, director ejecutivo de Humane World for Animals México.

El mural comunitario funciona como recordatorio permanente del cambio cultural. La frase “En Citilcum cuidamos a los animales” se mantiene visible durante todo el año.

Campañas de salud animal acompañan la transformación

Previo a la festividad, se realizaron acciones de atención veterinaria en la comunidad. En Citilcum, 100 perros y gatos recibieron servicios gratuitos.

También se efectuaron 20 cirugías de esterilización como parte del programa. En el municipio de Izamal, 30 caballos recibieron atención veterinaria.

Los servicios incluyeron vacunación, desparasitación y tratamientos dentales. Estas acciones buscan mejorar el bienestar animal en zonas rurales.

La organización coordinó estas actividades con apoyo de autoridades municipales. También participaron agrupaciones locales de protección animal.

Reconocen colaboración entre sociedad civil y autoridades

Humane World for Animals México reconoció el respaldo del Ayuntamiento de Izamal. La alcaldesa Melissa Puga y su administración apoyaron la logística del festival.

También se destacó la participación del Albergue Franciscano del Animal Desprotegido y del Movimiento Consciencia. Ambas organizaciones impulsaron la transición inicial del modelo festivo.

Las agrupaciones locales continúan con acciones para mantener la celebración sin maltrato animal. La comunidad sostiene el formato mediante organización interna.

El proceso en Citilcum se mantiene como referencia para otras localidades. La experiencia combina tradición, participación social y cumplimiento legal.

ACOM