Desde el 16 de junio se habían registrado amenazas en contra del secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, reconoció el presidente Andrés Manuel López Obrador.

Eso llevó a que se tomaran previsiones para que se protegiera al funcionario, dijo el titular del Ejecutivo.

“Constantemente hay anuncios, llamadas de amenazas a servidores públicos y se toman precauciones, siempre. En este caso creo que se tuvo información de que un grupo iba a trasladarse a la Ciudad de México para llevar a cabo un atentado y se mencionaba a los posibles blancos”, puntualizó el presidente.

López Obrador consideró que gracias a que se tomaron previsiones fue que en el atentado del 26 de junio contra García Harfuch el funcionario pudo salvar la vida.

En la agresión, sin embargo, murieron dos de sus escoltas.

“Se dio la instrucción, primero de informarles, y de cuidarlos, protegerlos.

Esto creo yo fue un ayuda y tiene que ver con la inteligencia, que no espionaje, y por eso creo que no fue más grave la situación, aunque fue algo muy delicado”, sentenció López Obrador.

Dijo que siguiendo esa directriz se brindará protección a la titular de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Rosario Piedra; y al gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro; quienes han recibido amenazas de muerte recientemente.

“Sí, en el caso del gobernador de Jalisco… No sabía yo lo de la presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, pero aplica igual. Hoy di instrucciones en el Gabinete de Seguridad de que se establezca comunicación con el gobernador de Jalisco y que, de acuerdo a lo que él considere, nosotros ayudemos en su seguridad, que nosotros podamos contribuir para su protección, que cuente con nosotros. Y lo mismo en el caso de la presidenta, que no lo sabía”, comentó el titular del Ejecutivo.

Explicó que las amenazas surgen por el combate que se hace para desmantelar a las bandas del crimen organizado.