Estados Unidos; 11 de abril de 2019 (PublietroMx).- Un fondo negro, con un círculo difuminado color naranja que este 10 de abril pasó a la historia. Se trata de la foto de un agujero negro, la cual confirma la teoría de Albert Einstein de la relatividad, y que hoy conocemos gracias a Katie Bouman, recién graduada del Instituto Tecnológico de Massachussets.

Antes que Bouman, diversos científicos tuvieron acercamientos a la teoría de Einstein, entre ellos Karl Schwarzschild, el primero en hallar una solución de las ecuaciones de Einstein en las que describe un agujero negro; John Wheeler, quien los popularizó y les dio el nombre más acertado de la historia de la física y Stephen Hawking, que describió sus propiedades y nos dejó un paradoja al intentar conjugar los agujeros negros con la física cuántica.

Katie Bouman, de 29 años, es la investigadora que lideró la creación de un algoritmo que permitió a los científicos capturar imágenes de un agujero negro por primera vez.

Bouman era una estudiante graduada en el Instituto de Tecnología de Massachusetts cuando se le ocurrió la fórmula. El equipo, que se esforzó durante varios años para tomar una fotografía de un agujero negro, se llama Event Horizon Telescope Collaboration.

El MIT (alma mater de Bouman) se ha asegurado de darle mucho crédito por el descubrimiento del nuevo algoritmo. El Laboratorio de Inteligencia Artificial e Informática del MIT compartió en redes sociales la fotografía más especial para la joven científica: el momento exacto en que pudo ver la primera imagen del agujero negro.

El MIT también compartió una imagen de Bouman junto a “montones de discos duros con datos de imágenes de agujeros negros”, comparando este hecho con la investigación que permitió a los astronautas aterrizar en la luna.

Para ello, colocaron una imagen de Margaret Hamilton junto a la joven científica. A Hamilton, que también era del MIT, se le atribuye la escritura del código de software crucial que permitía a la NASA hacer posible una misión a la Luna.

CONVERTIR EL PLANETA EN UN GRAN RADIOTELESCOPIO, LA MISIÓN DE KATIE BOUMAN

“Las longitudes de onda de la radio tienen muchas ventajas”, dice Katie Bouman en una nota publicada por el MIT en 2016. “Al igual que las frecuencias de radio atraviesan las paredes, atraviesan el polvo galáctico. Nunca podríamos ver el centro de nuestra galaxia en longitudes de onda visibles porque hay demasiadas cosas entre ellas”.

“Un agujero negro está muy, muy lejos y es muy compacto”, dice Bouman. “Fotografiar una imagen del agujero negro en el centro de la Vía Láctea es equivalente a tomar una imagen de una toronja en la luna, pero con un radiotelescopio. Imaginar algo tan pequeño significa que necesitaríamos un telescopio con un diámetro de 10,000 kilómetros, lo cual no es práctico, porque el diámetro de la Tierra no es ni siquiera de 13,000 kilómetros”.

La solución que Katie tomó en el proyecto Event Horizon Telescope fue coordinar las mediciones realizadas por radiotelescopios en lugares muy divergentes. El algoritmo unió los datos recopilados y completó los grandes huecos dejados por los datos.