Austria; 3 de julio de 2020 (AFP).- Equipos reducidos y aislados los unos de los otros, máscaras indispensables, ruedas de prensa virtuales… la Fórmula 1 se reúne desde hoy en Austria en su primer Gran Premio de 2020 y de la era del coronavirus.

Entre las primeras grandes competiciones internacionales en reanudarse, la categoría reina del deporte del automóvil se sabe escrutada.

Ha intentado no dejar nada al azar, editando un código de conducta al que deben adherirse todos los que tengan acceso al Red Bull Ring, en las montañas de Estiria, este fin de semana y el siguiente, en un segundo GP al hilo en Austria.

En este protocolo sanitario, los participantes serán controlados cada cinco días. Los telespectadores descubrirán un paddock fantasma y tribunas vacías. “Tendremos que intentar dar espectáculo”, dijo el holandés Max Verstappen, cuya escudería, Red Bull, estará en casa.

No existe una seguridad del estado de las escuderías. Mercedes dominó los ensayos de invierno en febrero, delante de Red Bull, y después Ferrari y el resto. Pero el sábado, en las calificaciones, se sabrá el estado de cada uno. Algunas escuderías, como Mercedes, Red Bull o Renault harán rodar sus autos evolucionados, mientras que Ferrari esperará al tercer gran premio, en Hungría, dentro de dos semanas.

El formato inédito de esta temporada aporta también su lote de sorpresas potenciales. Las diez primeras mangas anuladas o aplazadas, así como Singapur y Japón después, harán que el campeonato sea más corto que las 22 pruebas inicialmente programadas. Ocho fueron oficializadas en Europa hasta septiembre y la F1 espera poder organizar entre 15 y 18 en total hasta mediados de diciembre.

“No sabemos ni siquiera cuántas carreras vamos a hacer, por lo que cada punto será crucial”, dijo el español Carlos Sainz (McLaren).

Un desafío se presenta de este modo en el Red Bull Ring, circuito corto (4.318 km) y con curvas trampa que requieren “ser muy precisos”, apunta el mexicano Sergio Pérez (Racing Point), para quien “hay más presión que de costumbre”.

A menudo dominadores en otros circuitos, los Mercedes no destacaron estos últimos años en el circuito austríaco (doble abandono en 2018, tercera y quinta plazas en 2019), cuando Red Bull y Verstappen lograron dos victorias consecutivas.