Izamal, Yucatán; 14 de abril de 2021 (ACOM).- El turismo nacional sigue siendo la “tabla salvavidas” de la que muchos prestadores de servicios se tienen agarrados.

Los nacionales llegan principalmente a visitar el convento franciscano de Izamal, cuyo atrio del siglo XVI es el único sitio al que pueden acceder por el momento.

El interior de la iglesia de San Antonio de Padua y el museo dedicado a Juan Pablo II están cerrados desde hace más de un año cuando decretaron la emergencia sanitaria del COVID 19.

A estas alturas casi todas o la gran mayoría de los templos e iglesias ya reciben visitas o celebran servicios religiosos con aforo controlado, pero en Izamal permanece cerrado al público.