Acanceh, Yucatán; 28 de junio de 2022 (ACOM).- De un momento a otro, la alegría de una familia terminó en tristeza e incertidumbre, luego que un matrimonio de la comisaría de Ticopó fueran atropellados por un motociclista.

El terrible suceso ocurrió el pasado 4 de junio, cuando Lizandro Kau Hu y su esposa volvían de la cabecera municipal, donde ultimaban detalles de la fiesta de XV años de una de sus hijas, sin saber que la fortuna iba a ser cruel con ellos.

La pareja fue golpeada por la motocicleta que manejaba un tal Adrián, alias «Pava», quien a decir del matrimonio, manejaba como «loco» y bajo los influjos de alguna sustancia tóxica.

La esposa de Lizandro incluso dijo perdió la noción de la realidad por el golpe, al mismo tiempo que por una herida en la frente le brotaba sangre que cubría sus ojos; mientras que su esposo miraba sus piernas dañadas.

Según su propio testimonio fueron aproximadamente dos horas las que estuvieron tendidos sobre el pavimento, mientras curiosos y amigos llamaban a la policía municipal de Acanceh los cuales nunca llegaron al sitio, al contrario de una ambulancia de la Secretaría de Seguridad Pública, la cual llegó hasta el lugar para trasladarlos al hospital IMMS-Bienestar de la cabecera.

Hoy, Lizandro y su esposa están sufriendo las consecuencias de una persona descuidada e irresponsable de sus actos. Ambos están postrados en cama, atendidos por sus padres de avanzada edad quienes a duras penas pueden con los gastos de su recuperación.

La pareja no cuenta con ningún tipo de ayuda y tienen que pagar fuertes cantidades a particulares para ser trasladados a Mérida donde les dan seguimiento a su recuperación, llevan un mes sin trabajar.

La familia ha tratado de contactar al ayuntamiento de Acanceh, pero hasta el momento nadie ha acudido a verlos, mucho menos el causante de su actual desgracia.

El matrimonio ahora pide la ayuda a quien de buena voluntad quisiera brindarles la mano, por lo cual pone a disposición para comunicarse con ellos al celular 9992552229, pues hasta ahora la única ayuda que ha tenido la familia es una silla de ruedas y un par de muletas que algunos de sus vecinos les prestaron.