Durante décadas, la industria tabacalera ha empleado tácticas deshonestas para enganchar a generaciones al consumo de tabaco y nicotina, lo que ha provocado un aumento constante en el número de consumidores y enfermedades relacionadas con esta adicción, alertó el comunicólogo y maestro en marketing, Inti Barrientos Gutiérrez.
Trucos publicitarios de la industria tabacalera
En el marco del mes de mayo dedicado a la «Prevención de Adicciones» por la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), se llevó a cabo la conferencia virtual «Trucos publicitarios de la industria tabacalera», donde el especialista analizó el alcance y los medios de propaganda utilizados a lo largo de los años para promover el consumo de cigarrillos.
Barrientos Gutiérrez señaló que las multimillonarias industrias del tabaco y la nicotina buscan constantemente reclutar nuevos clientes para maximizar sus ganancias y mantener vivo su negocio. «Cada vez más niños y adolescentes caen víctimas de estas industrias, que se dirigen directamente a ellos con tácticas publicitarias y una nueva cartera de productos peligrosos para la salud», enfatizó.

Las empresas tabacaleras, dijo, actúan con gran rapidez para lanzar productos nuevos y existentes, utilizando todos los medios posibles para ampliar su cuota de mercado antes de verse afectadas por nuevas regulaciones.
Amenazas de acciones legales contra los gobiernos
El especialista aseguró que estas empresas y otras relacionadas se oponen a la implementación de medidas de eficacia comprobada como el aumento de impuestos especiales y la prohibición general de anunciar, promocionar y patrocinar el tabaco. Incluso, han amenazado con emprender acciones legales contra los gobiernos que buscan proteger la salud de sus ciudadanos.
Un ejemplo de esto es la Ley de Control de Tabaco Renovada en México, publicada el 12 de febrero de 2022, que prohíbe cualquier forma de publicidad, incluida la exhibición de paquetes de cigarros en los puntos de venta. Sin embargo, Barrientos Gutiérrez reveló que se han presentado más de dos mil 500 juicios de amparo para evitar la aplicación de esta legislación, algunos de ellos aún en curso.
Al menos una cadena de tiendas convenientes ganó un juicio para poder exhibir las cajetillas, mientras que otras utilizan este caso como pretexto para hacer lo mismo y presentar los productos en los anaqueles.
El comunicólogo recordó que la publicidad cigarrera pudo imponerse a través de sus anuncios debido a que, a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX, el consumo de tabaco no estaba regulado ni condenado, ni por edad ni por género. «No había una convención social o norma que lo impidiera, por lo que su objetivo era llegar a hombres, mujeres, ancianos y niños, ilustrados o analfabetas», añadió.
Es crucial que la sociedad sea consciente de las tácticas manipuladoras de la industria tabacalera y tome medidas para proteger a las generaciones futuras de los efectos nocivos del tabaco. La implementación de medidas de salud pública estrictas y la educación sobre los peligros del consumo de tabaco son esenciales para combatir esta amenaza a la salud pública.



