Este lunes quedará registrado como una fecha sin precedente en la historia sísmica de Yucatán. Por primera vez en memoria reciente, el estado experimentó dos sismos distintos en cuestión de horas: uno local, originado al sur del territorio, y otro proveniente de Cuba que propagó sus ondas hasta Mérida, la capital.
Ninguno dejó daños materiales ni lesionados, pero ambos reencuadran la percepción histórica sobre la sismicidad de una región que siempre se consideró entre las más estables geológicamente de México.
El sismo del sur: magnitud 4.2 en Chapab
A las 10:05 horas, el Servicio Sismológico Nacional (SSN) reportó un sismo de magnitud 4.2 con epicentro a 14 kilómetros al noreste de Ticul, en el municipio de Chapab. Su profundidad fue de apenas 5 kilómetros —considerada superficial en sismología— lo que amplificó la intensidad percibida en comunidades del sur del estado. Habitantes de Dzán, Maní, Oxkutzcab y otras localidades reportaron el movimiento, sin daños ni heridos.
El sismo de Cuba: magnitud 6.1–6.4 que llegó hasta Florida
Al mediodía, un sismo de entre magnitud 6.1 y 6.4 —las cifras varían levemente según la agencia— con epicentro a 118 kilómetros al oeste-noroeste de Mantua, Cuba, y a 33 kilómetros de profundidad, propagó sus ondas sísmicas por el Caribe y la Península de Yucatán. El movimiento se percibió en Mérida, Campeche y Cancún, y alcanzó Florida, donde las autoridades de Miami-Dade activaron evacuaciones preventivas.
Lo que ocurrió en Mérida
Las autoridades de Protección Civil estatal y municipal activaron protocolos de evacuación preventiva en la capital.
Entre los inmuebles desalojados estuvieron la Tesorería del Ayuntamiento, la Secretaría de Economía, la Unidad de Medicina Familiar 52 del IMSS, la torre Telmex y el edificio Condesa. El titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (Procivy), Hernán Hernández Rodríguez, confirmó que no hubo daños severos ni alerta de tsunami para la Península.
¿Por qué es históricamente relevante?
Yucatán se asienta sobre una plataforma carbonatada de roca caliza, una de las más estables geológicamente del país, alejada de las zonas de subducción que concentran la sismicidad mexicana. El registro instrumental de 1900 a 2025 acumula apenas 84 eventos sísmicos en toda la Península —Yucatán, Campeche y Quintana Roo combinados—. El sismo de mayor magnitud registrado en tierra peninsular fue de 4.6 grados, el 10 de junio de 2002, cerca de Felipe Carrillo Puerto, Quintana Roo. Que un sismo foráneo de origen cubano se percibiera en Mérida lo convierte en un evento excepcional dentro de ese historial.
Antecedentes: Yucatán en alerta sísmica creciente
La actividad reciente ha llamado la atención del SSN. Desde septiembre de 2017, cuando las ondas del terremoto de Chiapas (8.2 grados) se sintieron en Ciudad Caucel, los eventos se han multiplicado: un sismo de 3.8 grados en octubre de 2025; una secuencia de entre 3.5 y 4.1 grados catalogada como «enjambre sísmico» entre el 5 y 15 de diciembre de 2025; un sismo de 3.7 grados en marzo de 2026; uno de 4.0 grados en mayo de 2026; y ahora los dos eventos del 8 de junio. El balance de 2026 suma ya seis sismos registrados en Yucatán, una cifra inusual para una región que históricamente registraba eventos aislados por décadas.








