El Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY) mantiene una agenda robusta de transferencia tecnológica que busca convertir dos décadas de investigación en beneficios tangibles para pequeños productores, pescadores y comunidades rurales de la península, según detalló su directora general, Maira Rubí Segura Campos.

La ciencia da soluciones concretas a productores yucatecos

La funcionaria expuso cómo la institución ha logrado articular alianzas estratégicas con dependencias federales y estatales para garantizar que los avances científicos no queden confinados en laboratorios, sino que lleguen directamente al campo yucateco y generen impacto económico real.

Chile habanero: 20 años de investigación listos para el campo

El proyecto emblemático del CICY ha identificado más de 10 variedades de chile habanero con características de tolerancia a la sequía, un desarrollo crítico ante el cambio climático que afecta a los pequeños productores peninsulares.

“Nuestro fin principalmente es llegar a los productores yucatecos y que realmente la investigación de más de 20 años pueda aterrizarse en el campo yucateco”, enfatizó Segura Campos.

Más allá del cultivo tradicional, la investigación ha revelado el potencial farmacéutico de la capsaicina, el compuesto bioactivo responsable del picor característico.

“Este compuesto puede ser aislado y utilizado con fines de medicina”, señaló la directora, abriendo una ruta adicional de valor agregado para los productores locales.

El CICY está próximo a firmar convenios con la Secretaría de Desarrollo Rural (SEDER) para acelerar la transferencia de estas variedades mejoradas a los campos de cultivo, buscando promover tanto el autoabasto familiar como la generación de recursos económicos.

Palma jipi: rescate productivo en Campeche

En colaboración directa con la Secretaría del Bienestar en Campeche, el centro impulsa el cultivo de palma jipi entre pequeños productores que tradicionalmente utilizan esta planta para elaborar tejidos artesanales. El proyecto ya ha distribuido ejemplares entre las familias campechanas, fortaleciendo una cadena productiva que combina conocimiento tradicional con apoyo científico.

Sargazo: de problema ambiental a oportunidad económica

Ante la crisis del sargazo que afecta principalmente a Quintana Roo, el CICY desarrolla un ambicioso proyecto de biorefinerías respaldado por la Secretaría de Ciencia federal.

La propuesta va más allá de la simple eliminación del alga marina: busca crear un proceso integral que genere energía y coproductos comercializables.

“Además de generar energía a partir de sargazo, también generamos otros coproductos, como madera plástica, que puede ser una alternativa para generar estructuras más ecológicas”, explicó Segura Campos.

El proyecto incluye la obtención de alginatos y requiere sinergias con el sector empresarial para su implementación a escala industrial.

Monitoreo de calidad del agua: apoyo directo a pescadores

Un convenio reciente con la Secretaría de Pesca posiciona al CICY como vigilante de la calidad del agua en diferentes puntos del estado. El objetivo dual busca garantizar condiciones apropiadas para la actividad pesquera mientras promueve entre los trabajadores del mar una cultura de cuidado ambiental.

“Que ellos sean realmente quienes promuevan el cuidado del medio ambiente, el cuidado del mar, que es el lugar donde trabajan día a día”, subrayó la directora.

ACOM