Mérida, Yucatán, 23 de mayo de 2020 (ACOM).- El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán, Michel Salum Francis, afirmó que la reactivación económica de la entidad será mucho más lenta, luego de que el Congreso local no aprobó el empréstito de 1,728 millones de pesos destinados para ese fin.

Dijo que al no haber respuesta para muchos de los trabajadores que aspiraban a ocupar una de los 30 mil empleos que se pretendían crear se agudizará la situación, con empresas cerradas y falta de liquidez para poder cubrir las condiciones más apremiantes de los negocios.

“No es cuestión de una empresa, es la situación de cientos de micro y pequeños empresarios, comerciantes y prestadores de servicios que se quedaron sin ninguna oportunidad”, lamentó.

Explicó que la falta de inyección de recursos para obra pública, rompe las cadenas productivas que urge reiniciar, ya que ofrece dinero a las familias que están demandando oportunidad y empleo, tras dos meses de inactividad.

“Una vez más escuchamos el cómo no, pero nunca un como sí”, expresó en referencia a la decisión de los diputados que negaron su voto para autorizar el financiamiento que solicitaba el gobernador Mauricio Vila Dosal.

El también presidente de la Cámara de Comercio de Mérida reconoció que el empréstito no sería para una reactivación inmediata, pero sí, para una recuperación paulatina, gradual con dispersión de recursos para empleadores y trabajadores, que al corto plazo representan un respiro para cientos de familias.

“Ahora sin recursos, el gobierno no podrá iniciar obras de infraestructura, el problema será más complicado, ya que no se podrán realizar compra de insumos, materiales, ni reactivar los 30 mil empleos que se pretendían”, dijo.

Salum Francis sostuvo que el préstamo solicitado por el Ejecutivo estatal no fue un capricho de una persona o un grupo, ni del sector empresarial.

“Fue una demanda necesaria para reactivar la economía estatal y que no se derrumbe, ante la falta de productividad y empleos”, dejó en claro.

A la fecha, se calcula que más de 50 mil plazas laborales están ‘congeladas’ por la contingencia sanitaria que paralizó la actividad en los sectores productivos.