Se liberarán mosquitos portadores de la bacteria wolbachia, lo que los vuelve incapaces de picar a los seres humanos, como medida para combatir la proliferación de enfermedades como el dengue. Estos insectos son producidos en el Laboratorio de Control Biológico de Aedes Aegypti de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY).

¿Qué hace la bacteria wolbachia?

La bacteria wolbachia inhibe la capacidad reproductiva de los mosquitos, lo que conduce a una disminución de su población y, por ende, de la proliferación de enfermedades transmitidas por ellos. Antes de la temporada de lluvias, se liberarán estos mosquitos.

Pablo Manrique-Saide, jefe del laboratorio, explicó que el proceso de liberación consiste en llevar los mosquitos a las áreas necesarias, donde se liberan de forma natural. Los mosquitos macho buscarán a las hembras y, al copular, los huevos que depositen no eclosionarán.

El proyecto de generar mosquitos wolbachia comenzó en 2016 en colaboración con la Universidad de Míchigan, Estados Unidos. El laboratorio tiene la capacidad de producir hasta 20 millones de huevos por semana y potencialmente hasta 6 millones de mosquitos macho estériles, de los cuales se puede liberar hasta un millón.

Aliados contra el dengue, zika o chikungunya

Desde 2018, el laboratorio ha estado mejorando su capacidad, y se ha establecido que los mosquitos wolbachia pueden reducir hasta un 90% la población de mosquitos y hasta un 50% la incidencia de enfermedades como el dengue, zika o chikungunya.

La primera liberación de prueba se realizó hace unos años con la intervención de la Secretaría de Salud de Yucatán y el Centro Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades, pero tuvo que suspenderse.

Mauricio Sauri Vivas, Secretario de Salud de Yucatán, señaló que se llevará a cabo la liberación de millones de mosquitos en Mérida y las comisarías con mayor población, así como en los 6 municipios más poblados del estado.

Aunque esta medida no eliminará por completo el dengue, se continuarán las acciones de control entomológico, y se insta a los ciudadanos a evitar la formación de criaderos en sus hogares. Las autoridades aseguran que los moscos liberados son inofensivos para los humanos, por lo que se pide no alarmarse si aumenta su presencia en las áreas donde se liberan.