Acanceh, Yucatán; 7 de octubre de 2021 (ACOM).- Con un espíritu de empatía y reconciliación, la maestra Aurora Cano de Acanceh exhortó a los habitantes a entender que a veces los accidentes ocurren de la nada y lo mejor es que no haya víctimas que lamentar.

La profesora, dueña del predio que ayer fue impactado por un vehículo, relató que su puerta destruida era una reliquia y se puede recuperar, pero una vida no. Se supo que en el auto viajaban tres niños de 2, 5 y 8 años.

«Lo importante es no maltratar a nadie, porque no sabemos cuándo nos toca. Siempre estamos en un coche yendo por muchos lados por trabajo y aunque nos cuidemos al manejar un accidente viene de repente», añadió.

También se manifestó contra la burla al dolor ajeno, ya que por el accidente se hicieron memes o chistes. También invitó a los vecinos del municipio a ser más consientes y empáticos ante estos casos.