Una experiencia única tuvieron cientos de personas que se congregaron en el parque central de Maxcanú para presenciar el eclipse solar anular.
Niños, jóvenes y adultos se reunieron desde temprano en la explanada de la plaza principal, armados con dispositivos hechos a mano utilizando materiales reciclados, como cajas de cartón y papel, junto con telescopios y lentes de protección solar.

Este fenómeno astronómico atrajo la atención de visitantes de diferentes partes del país, incluyendo Puebla, Durango, y otros lugares de la Estados Unidos que se encontraban de visita en el estado de Yucatán.
A pesar de la amplia cobertura en los medios de comunicación, hubo personas a las que el eclipse no les llamó la atención. Algunos tomaron precauciones para evitar mirar directamente al sol, mientras que otros prefirieron quedarse en casa por temor a los mitos que rodean este fenómeno, como el riesgo de quedar ciego o causar daños durante el embarazo.

Lucía Mex Couoh, una habitante de Maxcanú, comentó sobre la diversión de pasar tiempo en familia durante un fin de semana tan especial. Muchos reconocieron que esta podría ser una experiencia única en la vida.
El punto culminante del eclipse solar ocurrió pasadas las 11 de la mañana, momento en el que el sol se oscureció gradualmente, revelando el espectáculo celestial en todo su esplendor. Algunos no pudieron contener su emoción y gritaron de alegría, mientras que otros se sintieron abrumados por la nostalgia de esta rara experiencia en sus vidas.









