Elementos federales realizaron un operativo encubierto en la carretera Mérida-Cancún, a la altura del kilómetro 20+500, cerca del entronque a Holactún.
De acuerdo con versiones extraoficiales, agentes vestidos de civil ingresaron a varios predios donde presuntamente se concentra, vende y distribuye combustible robado.

Las propiedades presentan altos muros, lonas y telas para impedir la visibilidad hacia el interior, lo que ha levantado sospechas entre pobladores de la zona.
Durante la acción, trascendió la posible detención de un sujeto, identificado como hijo de un ex dirigente sindical del transporte de combustible, aunque autoridades no lo confirmaron.
En el operativo presuntamente se aseguraron miles de litros de combustible, drogas y armas. Algunos implicados habrían logrado escapar, pero ya se les da seguimiento.
Hoy por la mañana, agentes de civil permanecieron en custodia de uno de los predios. Más tarde se sumaron elementos de la Guardia Nacional y del Ejército Mexicano.
Según vecinos, en esa área se ubican alrededor de siete predios donde ingresan y salen tráileres cargados con combustible. Señalan que se comercializa turbosina mezclada con diésel para venderla como gasolina a otros transportistas.
También circula la versión de que en esos lugares se ordeñan pipas de Pemex para incrementar el suministro destinado al mercado ilegal.
En agosto de 2022, Pemex y el Ejército intervinieron predios similares en esa carretera. Sin embargo, la actividad habría continuado pese a la operación.
El caso mantiene la atención de las fuerzas de seguridad, que buscan frenar el robo de combustible en la región.
ACOM









