Ciudad de México; 19 de octubre de 2021 (Excélsior).- Cada minuto, en promedio, entre abril y diciembre del año pasado, se dejó de hacer al menos una prueba de detección de cáncer de mama. Es decir, durante 334 días, la pandemia de covid-19 detuvo mil 497 estudios diariamente que pudieron dar un diagnóstico oportuno, clave para salvar la vida de mujeres.

Tan sólo el año pasado, 21 mexicanas murieron cada 24 horas por un tumor en la mama. En la última década, 69 mil 824 mujeres han fallecido por esta causa; en 2020, la cifra ascendió a 7 mil 821 defunciones.

El mayor número de muertes se concentró en el grupo de mujeres de 65 y más años con 2 mil 900 casos, seguido de 55 a 64 años con 2 mil 004 casos, y de 45 a 54 con mil 839; también murieron 58 hombres. Sin embargo, uno por ciento de quienes fallecieron por este tipo de cáncer fueron jóvenes de entre 15 y 29 años de edad.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) en México, los tumores malignos de mama son la principal causa de egreso hospitalario con 24 de cada 100 egresos, lo que tiene que ver con un diagnóstico tardío del padecimiento, pues 7 de cada 10 casos se detectan en etapas avanzadas.

Lo más grave es que un reciente estudio revela que a partir de la crisis sanitaria, los últimos 9 meses del año pasado, 500 mil mujeres menos fueron sometidas a pruebas de detección del padecimiento.

Según la investigación Interrupción en los servicios de salud esenciales en México durante covid-19: un análisis de series de tiempo interrumpido de los datos del sistema de información en salud, los servicios más afectados incluyeron mamografías y papanicolau con disminuciones de -79% y −68%, respectivamente.

ESTADÍSTICAS

Los diagnósticos se detuvieron durante pandemia, las estadísticas aumentan, pero la detección temprana salva.

El estudio encontró que “en nueve servicios de salud se estima que se perdieron 8,74 millones de visitas de pacientes en México. Incluyó una disminución de más de dos tercios para las pruebas de detección de cáncer de mama y cuello uterino, incluidas, aproximadamente 1,1 y 0,5 millones menos de mujeres sometidas a pruebas de detección de cáncer de cuello uterino y de mama”, destaca.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada 12 mujeres enfermará de cáncer de mama a lo largo de su vida, a nivel mundial.

Pero el tratamiento puede ser sumamente eficaz, de acuerdo con el organismo internacional, con probabilidades de supervivencia de 90% o más altas, siempre y cuando la enfermedad se detecte de forma temprana.

La Iniciativa Mundial contra el cáncer de mama, de la OMS, prevé una reducción de un 2.5% anual de la mortalidad mundial por esa enfermedad, con lo cual, entre 2020 y 2040 se evitarían 2.5 millones de muertes a nivel mundial.

Promoción de la salud para una detección precoz; el diagnóstico oportuno y la gestión integral del cáncer de mama son los tres pilares para alcanzar dicha meta.

En México, en el año pasado, médicos oncólogos advirtieron sobre una “ola de cáncer” pospandemia covid-19 por retrasos en diagnósticos y enfermedades avanzadas por las interrupciones en los tratamientos.