Mérida, Yucatán; 11 de octubre de 2020 (ACOM).- A punto de cumplirse el séptimo mes de la declaración de la emergencia sanitaria en Yucatán, la salud mental de la población es crítica, ya que se han sumado una serie de eventos, presiones, condiciones de alto estrés y poca reflexión sobre las oportunidades para atender este problema que podría ser también una pandemia.

En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebró ayer 10 de octubre, se realizaron entrevistas con especialistas en la materia sobre los problemas que están afectando a la población, especialmente a los yucatecos, tras casi siete meses de una serie de hechos, incluyendo la pandemia del Covid-19, que han provocado una serie de problemas emocionales.

Desde el punto de vista de psicólogos y psiquiatras consultados, el problema radica en que muchas personas han acumulado presiones y condiciones, circunstancias que no se han cuantificado de manera completa y que no se atienden debidamente.

Tras cuatro meses de confinamiento, los eventos meteorológicos que han provocado daños en propiedades y pérdidas personales, el fallecimiento de familiares y amigos sin que se cumpla debidamente con la despedida tradicional como es el funeral y entierro en compañía de familiares y amigo, la escuela en casa, el trabajo en casa, las situaciones de desempleo y falta de recursos económicos, son algunos factores que se han acumulado y están provocando cada vez más situaciones críticas en el carácter, ánimo y también la actitud de grupos de la sociedad, explicaron los profesionales de la salud.

Antonio Ruz Denis, psicólogo y terapeuta, explicó que, grupos de la sociedad están acumulando una serie de problemas y condiciones que están provocando destapes emocionales y circunstancias que en otras condiciones no se presentarían.

En muchos casos, el confinamiento por la pandemia, la presión del encierro en espacios reducidos, muchas veces entre cuatro o cinco personas -familia-, ocasiona trato ríspido, disgustos, reclamos y provocaciones a generar un mal humor general y conflictos emocionales guardados.

En otra situación, la pérdida del empleo, la falta de recursos económicos, las deudas y compromisos económicos es otro factor que incide, añadió.

“Con ello, para muchas personas, el trabajo en casa, también la escuela en casa, el exceso de actividades en una computadora, obligan a una mayor exigencia en operatividad y falta de esparcimiento y ocio para compensar largas horas en discusiones y conferencias por aspectos laborales”, abundó.

Explicó que estas situaciones estallan en crisis por cuestiones mínimas, muchas veces sin una causa aparente.

“Es por ello que urge tener una mayor alternativa de recuperación para generar la seguridad en la salud mental y el control emocional que no lleve a un estallido que derive en problemas entre el núcleo familiar”, precisó.

Sobre esta misma condición, Rubí Briceño Correa, psicóloga y periodista, destacó que la salud mental es vital en momentos tan especiales por los que está transitando la sociedad, con eventos tan difíciles como las condiciones de salud de la población y los eventos climatológicos que están afectando a tantas personas.

Dijo que, la salud mental es el estado de equilibrio que debe existir entre las personas y el medio que les rodea, incluye el bienestar emocional, físico y social e influye en cómo piensas, sientes, actúas y reaccionas ante momentos de estrés.

Sin embargo, en este momento se están presentando una serie de situaciones que si no se atienden debidamente provocan una mayor presión y condiciones de desequilibrio a nuestras condiciones como persona.

Explicó que es vital recuperar el equilibrio emocional y generar confianza en sí mismos, atender los problemas con especialistas, recibir ayuda médica y dar el debido espacio a la generación de aspectos de disentimiento y paz para continuar con las tareas laborales, educativas y sociales.