En Yucatán, las personas con discapacidad continúan enfrentando actos de discriminación motivados por el desconocimiento y la falta de sensibilidad social.
Así lo señaló Rodrigo Chan Cua, coordinador del Programa de Inclusión y Derechos de las Personas con Discapacidad de la Comisión de Derechos Humanos del Estado (Codhey), quien subrayó la importancia de reforzar la consciencia ciudadana en el marco del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
“La discapacidad se basa en prejuicios, prejuicios que deben ser eliminados. Lamentablemente, en pleno siglo XXI seguimos viendo discriminación”, afirmó.
Barreras de actitud
Chan Cua explicó que las barreras más graves no son las físicas, sino las que se generan desde las actitudes.
“Los obstáculos más peligrosos son los que surgen de los recursos humanos; son las actitudes que llevan a esta discriminación”, apuntó.
Por ello, destacó la responsabilidad de madres, padres y personas adultas para fomentar el respeto desde la infancia, pues dejó en claro que los niños repiten lo que ven.
Erradicar ideas erróneas en la sociedad
El especialista insistió en que es fundamental erradicar ideas erróneas que aún persisten en la sociedad.
“La discapacidad no es una enfermedad, la discapacidad no se contagia; es el resultado de las barreras que enfrenta una persona que no puede ver, escuchar o caminar”, recalcó.
Agregó que aún es común escuchar expresiones que refuerzan el estigma y perpetúan la discriminación.
Capacitación y sensibilización
Desde la Comisión de Derechos Humanos, se implementan acciones permanentes de capacitación, sensibilización y atención para promover la inclusión plena.
Chan Cua destacó que el organismo opera un Mecanismo Independiente de Monitoreo Estatal de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, además de brindar orientación y recibir quejas cuando se vulneran los derechos de este sector.
Reiteró que conmemorar esta fecha permite visibilizar las barreras que enfrentan las personas con discapacidad y recordar que la exclusión proviene de la sociedad, no de la condición.
“La discapacidad no se sufre ni se padece; lo que se sufre son las barreras”*, expresó.
“Hay que entender que somos iguales en derechos y dignidad, aunque diferentes en circunstancias y condiciones”, concluyó.










