La reforma conocida como “Plan B” de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, que busca poner fin a lo que el gobierno denomina “privilegios de funcionarios públicos” mediante medidas como la revocación de mandato y políticas de austeridad, fue enviada a comisiones en el Senado de la República, donde se analizará su viabilidad legislativa.
La vicepresidenta de la Mesa Directiva del Senado, Verónica Camino Farjat, señaló que actualmente se trabaja en la redacción de diversos artículos relacionados con paridad de género, revocación de mandato y ajustes en la integración de cabildos, con el objetivo de alcanzar consensos entre los partidos aliados y garantizar su aprobación.
“Vamos a hacer cambios que faltaban. Se revisará el tema de la paridad de género entre regidurías, así como la redacción de algunos artículos y lo relacionado con la revocación de mandato. Aunque no puedo estar en las comisiones, estamos realizando anotaciones y dialogando con los distintos partidos de la coalición para llegar a acuerdos”, explicó la legisladora.

Camino defiende austeridad legislativa
Camino Farjat subrayó también la importancia de la reforma en materia de austeridad, al señalar que actualmente existen congresos locales donde cada diputado administra hasta 30 millones de pesos para destinarlos a proyectos públicos.
“Lo que se busca es que los legisladores hagamos nuestro trabajo, que es legislar y realizar trabajo territorial, no repartir recursos a través de cuotas”, puntualizó.
Sobre la integración de los cabildos, la senadora indicó que aumentar el número de regidores no debe responder a intereses partidistas ni a la búsqueda de mayorías calificadas. En el caso de Yucatán, explicó, el municipio que podría verse impactado sería Mérida, que actualmente cuenta con 19 regidores.

Zapata critica reforma
En contraste, el senador Rolando Zapata Bello expresó su desacuerdo con la propuesta, al considerar que se trata de una reforma inoportuna y unilateral, que responde principalmente a intereses del partido en el poder.
“Creemos que es inoportuna; las prioridades del país apuntan a otros temas. Observamos falta de sustancia y un interés partidista exclusivo de Morena. Las reformas electorales deben construirse y consensuarse con todas las fuerzas políticas”, afirmó.
Se prevé que este día la iniciativa sea turnada a votación en comisiones del Senado, paso clave para determinar si el denominado “Plan B” avanza en el proceso legislativo.









