17 de septiembre de 2020.- Ya se veía venir. Desde que el dueño de Racing Point, el multimillonario canadiense Lawrence Stroll, se puso en contacto con Sebastian Vettel para incorporarse a la escudería se supo que las horas del piloto mexicano estaban contadas.

Fueron varias semanas llenas de rumores en las que inclusive se pensó en la remota y demasiado optimista posibilidad de que Vettel y Pérez fueran compañeros de equipo. Claro que eso no pasó, fue lo contrario, el 9 de septiembre el mismo Checo se encargó de anunciar a través de sus redes sociales que dejará el equipo al término de la temporada.

En Racing Point no perdieron el tiempo y al día siguiente hicieron oficial la contratación de Vettel, quien por supuesto ocupará el lugar que dejará vacante Pérez. El piloto tapatío dijo estar dolido por su salida de la escudería, y eso no sorprende a nadie dado que Checo ha estado en las buenas y en las malas, además de que su aporte a Force India en el 2016 y 2017 les permitió quedar en el cuarto sitio del campeonato. Y lo más importante, Pérez consiguió cinco de los últimos seis podios de la escudería.

Hamilton domina y Checo se queda corto

En la presente temporada, dominada por un Hamilton que está rompiendo récords se ha ido en blanco. El dominio del piloto inglés es tal que nadie le hace sombra en las casas de apuestas para ganar el campeonato, por ejemplo en el Gran Premio de la Toscana se pagó una cuota de 1.20 por el triunfo de Lewis.

En otros circuitos del planeta no se ve tal dominio, por ejemplo, a 16 de septiembre en Betway los momios en las apuestas muestran +162 por el triunfo de Kevin Harvick en la NASCAR Cup Series Championship. En este contexto fue muy complicado para el de la capital de Jalisco y su todavía escudería Racing Point ganar una carrera en lo que va del año.

Ahora le toca a Checo dar un paso al costado, irónicamente en el mejor momento de su carrera y cuando por fin tiene auto que le permite competir por el podio de manera constante. Ya solamente queda el recuerdo de la última vez que quedó entre los primeros tres al final de una carrera, en el Gran Premio de Azerbaiyán en el 2018.

Sergio no es un improvisado, ha estado lo suficiente dentro de esta industria como para saber que así funciona, sin tener un plan B que lo respalde ahora le toca decidir qué hacer dentro de los próximos días y semanas.

Checo Pérez pudiera atender el llamado de Alfa Romeo

En cuanto se supo que Vettel era pretendido por Racing Point y estaban teniendo charlas informales, el equipo de Alfa Romeo se dio a la tarea de ponerse en contacto con Pérez y su gente para sondearlos y posiblemente hacerle una oferta para la próxima temporada. A pesar de que sería un retroceso para Pérez ir a una escudería con carros de menor calidad que los de Racing Point, por lo menos seguiría gozando de un sueldo que en ningún otro circuito le van a pagar, y eso siempre pesa.

Trascendió que en su momento Checo no mostró gran interés en incorporarse a Alfa Romeo porque se sentía cómodo con sus condiciones contractuales con Racing Point. Pero hay que tomar en cuenta que en ese entonces no sabía cuáles eran las intenciones de Vettel, se ignoraba si quería regresar a la Fórmula 1 luego de su salida de Ferrari. Ahora la situación es diferente y si Pérez quiere seguir en el circuito Alfa Romeo es de las pocas opciones que tiene.

En Alfa Romeo, el jefe Fred Vasseur tiene en alta estima a Pérez y ya lo conoce de sobra por el tiempo que estuvo el tapatío en Sauber. Vasseur sabe que Checo le puede aportar experiencia a una escudería que sigue sufriendo por mantenerse competitiva. Sergio Pérez tiene el respaldo de grandes patrocinadores como Telmex, por lo que le conviene seguir participando en la Fórmula 1, los beneficios comerciales no tienen comparación con los de otras competiciones.

Ya sabremos en los próximos días que rumbo toma la carrera de Pérez, quien todavía tiene mucho que darle a un deporte que parece le ha quedado a deber a él desde hace mucho tiempo.