Mérida, Yucatán, 2 de agosto de 2020 (ACOM).- El presidente local de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera (Canirac), Roberto G. Cantón Barros, señaló que la crisis se agrava y ese sector está a un paso de quedar aniquilado por la crisis económica denotada por el COVID-19.

El empresario dijo que, a pesar de la reactivación económica, la mayoría de los establecimientos a duras penas logran tener ingresos para cubrir el pago de nóminas y la adquisición de insumos.

“El oxígeno se ha terminado para varios restauranteros, ya hay cierres definitivos como Pancho’s con 48 años de operaciones o Eladio’s de Itzimná con 30 años, son 2 ejemplos de los miles de cierres que se han sumado a una larga lista” expresó.

Con los cierres los fines de semana y los lunes de viernes antes de las 10 de la noche, se ha vuelto insostenible e inoperable trabajar bajo ese esquema, según expuso.

“No podemos servir cenas porque hay que cerrar a las 8:30 pm para concluir en tiempo, limpiar nuestros establecimientos y que nuestro personal logre tomar el transporte público y llegar a sus casas antes de las 10:30pm” explicó.

“¿Qué restaurante puede operar así? Es como ir a una guerra sin fusil, y los arrendadores nos exigen el pago de las rentas con el argumento de que “ya estamos reactivados”, la luz sigue generando un gasto que hay que cubrir y no hay dinero”, abundó.

Finalmente, G. Cantón Barros dijo que otra medida que les afectó en la afluencia de comensales fue el restablecimiento de la ‘ley seca’.