La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitó Yucatán para inaugurar infraestructura educativa y un hospital naval, pero su gira quedó marcada por dos hechos que opacaron la narrativa oficial: las protestas que la acompañaron durante la mañana y su negativa a responder sobre dos exfuncionarios sinaloenses acusados de vínculos con el crimen organizado que se entregaron a las autoridades norteamericanas.

Al llegar al CBTIS 305 en Ciudad Caucel, reporteros nacionales cuestionaron a Sheinbaum sobre Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega, exsecretarios de Seguridad Pública y de Finanzas de Sinaloa bajo el gobierno de Rubén Rocha Moya, quienes se entregaron al gobierno de Estados Unidos semanas después de ser acusados de lazos con el Cártel de Sinaloa.
«¿Qué información tiene de la entrega de los funcionarios de Sinaloa?», se le preguntó a la mandataria. La presidenta no respondió.
Protestas en los accesos
El acto en Caucel también estuvo precedido por jubilados y pensionados de CFE y Pemex, quienes desplegaron mantas contra los recortes a las llamadas «pensiones doradas». La presidenta inició actividades entre reclamos visibles de extrabajadores del sector energético.
En la inauguración de la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Kanasín, Sheinbaum dedicó buena parte de su discurso a criticar los 36 años de gobiernos neoliberales —de Miguel de la Madrid a Peña Nieto— por privatizar empresas públicas y tratar la educación como mercancía.

Al cerrar, afirmó que su movimiento es «honesto, honrado», y pronunció la frase que define al partido gobernante: «No mentimos, no robamos y no vamos a traicionar al pueblo de México», esto pese a escándalos documentados como el huachicol fiscal, los contratos irregulares y el estilo de vida ostentoso de figuras prominentes de Morena.
El agua de Mérida, en el último minuto
Cuando su discurso ya terminaba, la presidenta recordó —visiblemente como un apunte de último momento— el compromiso con Yucatán: «Se me olvidó algo: vamos a ayudar al gobernador a darle agua a la ciudad de Mérida», dijo, en alusión a la crisis hídrica que afecta a la zona metropolitana y que el Gobierno del Estado no ha podido resolver en 18 meses de gobierno.
ACOM









