Mérida, Yucatán; 25 de julio de 2019 (ACOM).- Los siniestros viales se han convertido en una de las principales causas de muerte en diversas regiones de América, por lo que ingenieros viales sugirieron aplicar estrategias para contrarrestar esta problemática que ya se considera un asunto de salud pública.

Durante la inauguración del XI Seminario de Ingeniería Vial organizado por la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres, A. C. (Amivtac), el presidente de este organismo, Luis Ibarrola Díaz, precisó que en el 2016, el año más reciente con datos disponibles sobre la situación de los siniestros, al menos 154 mil personas perdieron la vida por esta causa, aunque precisó que la tasa permanecido estable en 15.6 por cada 100 mil habitantes en 2016, contra 15.9 por cada 100 mil habitantes en el 2013.

«A nivel regional, las muertes causadas por el tránsito son la segunda causa de mortalidad en adultos que van entre los 15 y los 29 años de edad, lo que señala la necesidad de priorizar la seguridad vial en particular, en la agenda de salud pública», dijo.

Mencionó que los peatones, los ciclistas y los motociclistas son los más afectados, siendo estos tres grupos los que representan la mitad de los decesos, mientras que los motociclistas ocupan el 22% del total de los decesos.

En ese tenor, precisó que ha aumentado la cifra de países que han buscado evitar los decesos: al menos 8 ya han regulado el consumo de alcohol, 7 sobre el uso del casco, 19 por el uso del cinturón y 2 en dispositivos de retención.

Asimismo, 5 países han regulado los factores de riesgo de los siniestros, 11 países realizan evaluaciones de sus vías de tránsito y otros 18, las nuevas vías que se construyen para garantizar el desplazamiento de las personas.

«Si bien, en algunos países ha habido progresos en las medidas relativas a la seguridad vial, el desafío sigue siendo adoptar y hacer cumplir una legislación más firme por medio de las 5 medidas de control eficaces: conducción bajo los efectos del alcohol, uso del cinturón de seguridad, límites de velocidad, uso del casco de motociclista y dispositivos de retención para niños y mejorar las normas de seguridad en los vehículos, incluidas las infraestructuras viales, así como aumentar el acceso a la atención y urgencia de calidad», reveló.

Aseguró que en México se ha implementado estrategias para reducir las muertes por siniestros viales, lo que permitió que estas bajarán de más de 4 mil registradas en 2017 a unas 2 mil en 2018, mientras que los percances pasaron a 31 mil a 8 mil en el mismo lapso.

Mencionó que el papel de los ingenieros de vías terrestres es garantizar que las vías cuenten con todas las condiciones para hacerlas seguras, aplicando las medidas de infraestructura necesaria para ello.

A su vez, el subsecretario de infraestructura de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Cedric Escalante Sauri, reiteró que las acciones emprendidas por el gobierno federal en materia de infraestructura carretera han permitido prevenir el deceso de 10 mil personas en un siniestro vial, al tiempo que refrendó el compromiso de la dependencia para garantizar la seguridad de las personas.

En su turno, el gobernador, Mauricio Vila Dosal, reconoció el empeño y labor de los ingenieros de vías terrestres y los conminó a continuar este esfuerzo para garantizar las diversas obras.