El tráfico ilegal de especies es un delito que se ha mantenido debido a que los responsables se las ingenian para evadir vigilancia.

Según el subprocurador de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), Gonzalo Coello García, este tráfico se ha agudizado en la frontera sur de México.

En la zona se detectó el aprovechamiento ilícito del jaguar, varias especies de mono y de aves, que son extraídas y transportadas lejos del alcance oficial.

Burlan la vigilancia

«De verdad, (los traficantes) se dan el ingenio de sacarlos. Desafortunadamente en la frontera sur del país, donde no hay una autoridad que pueda cubrir todo lo que es la frontera, pasa la gente hasta caminando. Puedes llevar una especie en una bolsa como si llevaras fruta o verdura para tu casa», explicó.

Precisó que, en diversos operativos, se aseguraron especies listas para el tráfico ilegal, a las que se devolvió a su estado silvestre, tras el rescate

Las que no pueden retornar a su hábitat, se trasladan a sitios debidamente acreditados para su atención y conservación.

Según el funcionario federal, la denuncia de quienes sean testigos de este tipo de ilícitos es crucial para el combate del tráfico de especies, por lo que llamó a la ciudadanía a estar al pendiente de este delito.

«Lo más importante para que la autoridad pueda tener una actuación contundente es que haya la denuncia correspondiente” dijo.

“Y ante eso, nosotros tenemos la obligación y la atribución de atenderla. Hay especies que son de comercio ilícito a nivel internacional», apuntó.

Refirió que se mantiene al pendiente de los reportes generados en las redes sociales, los cuales se atienden de manera oportuna.

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Coello García también pidió paciencia para que la Profepa cumpla con la atención de las denuncias.

Recalcó que el tráfico de especies conlleva sanciones administrativas, aunque si se trata de especies protegidas, se integra una denuncia penal contra quien resulte responsable.

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