Mérida, Yucatán; 25 de noviembre de 2021.- El mundo de las apuestas y los juegos online ha crecido a gran velocidad en los últimos años y cada vez son más las casas de apuestas y de casinos que ofrecen un amplio abanico de posibilidades a los jugadores. Buscan atraerlos ya sea con diseños innovadores, bonos de bienvenida u otros elementos con los cuales buscan diferenciarse de las demás, como hace 1xBet ya que la competencia es muy dura y este tipo de elementos pueden resultar determinantes a la hora de decantarnos por una.

Pero como en muchos ámbitos de la vida los apostadores tampoco son del mismo perfil. Hay muchos tipos de jugadores, desde los más experimentados a los que simple y llanamente juegan por ocio, lo que está claro es que cada persona es un mundo y como tal cada uno posee diferentes habilidades o defectos que los hacen diferenciarse unos de otros. 

Uno de los tipos de apostador que sin lugar a dudas no tendría mucho futuro en el mundo del juego es el que se conoce como impulsivo. Es decir, aquel al que le pierden las emociones y al contrario de lo que recomiendan los más experimentados no apuesta con la cabeza fría y se deja llevar por los impulsos del momento, lo cual hace que el jugador con este tipo de perfil tome decisiones rápidas y sin analizar ni las cuotas ni las posibilidades ni las estadísticas, por lo cual es un jugador que muy probablemente está condenado a perder, está claro que siempre podrá acertar en alguna apuesta, pero lo habitual es que no lo haga prácticamente nunca. 

Ya se sabe que los sentimientos y las emociones son los mayores movilizadores del ser humano, pero en este caso no es muy recomendable dejarse guiar por ellos porque nunca harán apuestas con las mejores posibilidades sino todo lo contrario. Además suelen ser jugadores que creen que lo saben todo y siempre darán su opinión aunque nadie se las pida y el día que logran algún acierto consideran que les da el derecho de saber más que nadie sobre las apuestas, las cuotas y todo lo relativo al juego en cuestión.

En el otro extremo podemos encontrar al apostante recreativo o que simplemente lo hace por diversión, dentro de una normalidad todos deberían ser este perfil de apostador. Este tipo de jugador lo único que busca es pasar un rato agradable y dedica parte de su dinero a realizar apuestas pero sin perder la cabeza, incluso llegan a ser más fríos a la hora de realizarlas ya que se mantienen al margen de los sentimientos y de los odios y simpatías que un equipo o un jugador concreto le despiertan. Tiene claro que habrá días buenos y días malos pero lo hacen sin más profundidad que dejarse unas monedas. No poseen una personalidad adictiva al juego, mantienen a la perfección todas las medias de ingresos, importes, y actividad pero siempre sin excesos. 

De acuerdo con las estadísticas este tipo de usuarios mantienen una media de gastos de 40 euros al mes, eso sí todo jugador que se adapte a este perfil también tendrá muy complicado llegar a ganarse la vida por este medio ya que por lo general son apuestas de bajos importes y pocos riesgos que no los van a hacer millonarios de la noche a la mañana. 

Y finalmente podemos hablar del apostante Vip o constante. Es probablemente el perfil que menos se da en este amplio mundo, puesto que son los únicos jugadores con las cualidades y las capacidades necesarias para poder aspirar a ganarse la vida con el juego y las apuestas deportivas. Son personas que dedican horas al análisis, a las rutinas y a la constancia. Estudian las estadísticas, saben casi todos sobre los deportistas y sus condiciones y siguen un patrón debidamente estudiado. 

Son jugadores que llegan a ganar cuantiosas sumas de dinero y aunque la posibilidad de perder siempre está allí sus apuestas suelen ser de cantidades muy superiores a la media, estos jugadores suelen recibir promociones específicas, regalos y una atención más personalizada por cómo juega y lo que gana y genera para las diferentes casas de apuestas.