Mérida, Yucatán, 21 de septiembre de 2021 (ACOM). – Un joven quiso empezar temprano ‘la fiesta’ y acudió a visitar a un compañero de parranda para “tomar dos como la gente”, pero la mala noticia fue que su amigo ya no beberá más: se suicidó.

Bajo la premisa que reza “después de las 10 de la mañana ya no es alcoholismo”, entró a la casona que su cuate utilizaba como hogar y se llevó el susto de su vida al verlo ahorcado.

De inmediato salió corriendo y dio aviso a unos policías que patrullaban por la calle 44 por 69 del centro, donde se ubica el predio.

Los uniformados corroboraron que el bebedor consuetudinario estaba colgado y sin vida por lo que dieron aviso al Servicio Médico Forense para el levantamiento del cuerpo.

Vecinos de la zona afirmaron que el hombre no tenía familiares y vivía solo.