Kinchil, Yucatán, 20 de abril de 2019 (ACOM).- Un alarmante aviso de un automovilista causó la movilización de policías, paramédicos y hasta bomberos estatales esta madrugada en la carretera que va hacia Celestún, justo de la «curva del diablo».

Un desconocido turista que iba rumbo a Celestún, se detuvo en el retén que está en Chunchucmil y casi juró asustado que había visto un vehículo volcado.

Narró que se detuvo y escuchó los gritos de auxilio cerca de las 3 de la mañana, pero por estar oscuro y en peligrosa curva mejor continuó su camino para reportarlo a las autoridades policiacas.

A los pocos segundos, otra llamada de auxilio se escuchó en la comandancia del puerto y se reportaba que a la altura del kilómetro 57 se encontraba llantas para arriba un vehículo color blanco.

Al llegar los cuerpos de emergencia, alumbraron la zona pero no vieron rastros de alguna salida de auto en este tramo.

La falsa alarma hizo que regresen a sus bases los tragahumos del carropipa 794 y paramédicos de la 21-G, de Kinchil y Hunucmá, respectivamente.

Por cierto, no es la primera vez que ocurren estos extraños casos ya que hace siete años se dio el aviso de que un motociclista vio a la orilla de la carretera un cuerpo arrojado.

De inmediato, un convoy policiaco se desplegó en dicho tramo federal, pero tampoco encontraron el cadáver.

Como se sabe, la curva de la muerte (Bella Flor) y un kilómetro y medio más adelante (la del diablo) han sido escenario de trágicos percances.