Izamal, Yucatán; 15 de agosto de 2022.- Don Rolando Gómez Galas de 84 años de edad vive un calvario, desde que uno de sus vecinos cedió su terreno para la explotación de material pétreo para el tren maya, el camino hacia su milpa se ha vuelto intransitable.

Rolando Gómez, quien desde hace más de 15 años trabaja en su milpa ubicada en una brecha sobre la carretera Sitilpech, Izamal donde siembra elotes, se queja del desinterés del dueño del terreno, Alejandro Espadas y a los empleados del tren maya para poner solución al problema.

El adulto mayor quiso hacer pública su queja, pues ya le ha pedido varias veces al dueño de la empresa volquetera, así como al responsable del terreno -que sirve de bodega para los volquetes que trabajan en el tren maya-, y hasta ahora no han hecho algo al respecto.

El quejoso el terreno en renta y su milpa compartan el mismo camino, por lo que los volqueteros que trabajan en el tren maya transitan con los camiones pesados y han aplastado la tierra provocando que la tierra quede hundida.

Esta situación se ha agravado con las lluvias, la zona se hoyos ya se ha convertido en lagunas.

“Yo lo único que quiero es que me manden a rellenar con material blanco estas grandes lagunas que se forman y que al secarse de convierten en lodo y son verdaderas trampas que pueden ser factor de accidente”, precisó.

El octogenario dijo si no reparan el camino, juntará a los ejidatarios y cerrarán la vía hasta que pongan solución.

“Nadie va a entrar ni salir porque las tierras son ejidales, yo lo único que pido es que reparen el camino”, precisó.