La población infantil en Yucatán, asciende aproximadamente a más de 600 mil niñas, niños y adolescentes de entre 0 y 17 años, representando el 31.1% de la población total del estado.
En marzo pasado, Yucatán se convirtió en uno de los primeros estados en implementar el programa «Vive Saludable, Vive Feliz», iniciativa que, contrario a lo que podría pensarse, no surge como un proyecto original de la actual administración federal ni estatal de Morena, sino que representa la culminación de esfuerzos institucionales que datan desde el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) y de Ivonne Ortega Pacheco, cuando se identificó el alarmante incremento de sobrepeso y obesidad infantil en México a través de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición.
En 2012, durante la administración de Ivonne Ortega Pacheco como gobernadora de Yucatán, se concretó un importante avance legal en el combate a la problemática nutricional infantil con la promulgación de la Ley de Nutrición y Combate a la Obesidad, siendo uno de los primeros marcos normativos estatales en México diseñados específicamente para abordar esta crisis de salud pública.

Bajo la administración de Mauricio Vila Dosal (2018-2024), Yucatán dio un nuevo impulso a las políticas de combate a la obesidad infantil con la implementación de la «Guía para entornos de consumo escolar en Yucatán», un instrumento técnico que estableció recomendaciones concretas para mejorar los hábitos alimenticios en las escuelas yucatecas.
Esta iniciativa complementó los esfuerzos anteriores al proporcionar lineamientos específicos para comedores y cooperativas escolares, promoviendo menús nutritivos adaptados a la gastronomía local y estableciendo parámetros claros sobre los alimentos que podían venderse en los planteles educativos, lo que allanó el camino para la actual implementación del programa «Vive Saludable, Vive Feliz» en el estado, donde ahora se prohíbe completamente la venta de alimentos ultraprocesados.
En el ámbito nacional, con Calderón, la Secretaría de Educación Pública (SEP) y la Secretaría de Salud implementaron el Programa de Acción Específico Escuela y Salud (PAEES), enfocado en promover alimentación balanceada y actividad física en las escuelas. En 2010 se firmó el Acuerdo Nacional para la Salud Alimentaria (ANSA) con el objetivo de revertir la obesidad infantil, aunque con resultados limitados debido a presuntas interferencias de la industria alimentaria.
La nueva etapa del programa «Vive Saludable, Vive Feliz» busca beneficiar a casi 12 millones de niñas y niños en más de 90 mil escuelas públicas de México. En Yucatán, donde hay más de 450 mil estudiantes de nivel básico distribuidos en 3,499 escuelas, la implementación del programa resulta particularmente urgente debido a las alarmantes cifras: 35.6% de los niños entre 5 y 11 años padecen sobrepeso u obesidad, mientras que el 19.1% de adolescentes entre 12 y 19 años sufren la misma condición.
El panorama es particularmente grave en la entidad, donde 1 de cada 5 niños sufre desnutrición crónica, posicionando a Yucatán como el estado con mayor riesgo de que sus niños sean afectados por esta condición. La UNICEF denomina esta situación como «triple capa de mala nutrición»: desnutrición o baja talla, carencia de micronutrientes y obesidad.
En términos poblacionales, Yucatán cuenta con 667 mil personas entre 0 y 17 años (49.3% mujeres y 50.7% hombres), lo que representa aproximadamente el 25% de la población total del estado. De este grupo, 32% son niños de 0 a 5 años (207,357), 33.6% tienen entre 6 y 11 años (219,398) y 34.6% son adolescentes de 12 a 17 años (226,171).
A esta problemática se suma la situación socioeconómica: 47.8% de la población de 0 a 17 años en Yucatán vivía en situación de pobreza en 2022, lo que corresponde a 313.8 mil niñas, niños y adolescentes, mientras que 6.6% vivía en pobreza extrema.
El programa actual incluye visitas de brigadas de salud con especialistas que brindan pláticas sobre promoción de estilos de vida saludable, valoraciones de salud bucal y visual, y mediciones de peso y talla. La medida más controversial ha sido la prohibición, desde el 29 de marzo de 2025, de la venta de alimentos ultraprocesados dentro de las escuelas.
Las proyecciones de costos muestran la dimensión del problema: en 65 años, los niveles actuales de obesidad costarán 143 millones de años de vida en México y 42 billones de pesos, estimándose un costo de 4.6 millones de pesos para atender a cada niño, niña o adolescente con obesidad.




