Actividad turística amenaza a población de flamencos en Yucatán

Mérida, Yuc.,  a 22 de agosto de 2013 (ACOM).-El impacto de huracanes, aumento en los niveles de agua y presencia de plomo asociado a la caza en sus áreas de alimentación o la molestia de los turistas, representan los mayores riesgos de afectación a las colonias del flamenco que habitan en el Caribe.

         La coordinadora del Programa de Conservación del Flamenco en el Caribe, Xiomara Gálvez Aguilera advirtió que aun cuando se estima estable la población de estas aves en países como México, ante cualquiera de estos fenómenos naturales y sociales, el flamenco  emigran y acaba con el “poderoso” turismo de observación de aves.

         Muchas veces, abundó, tenemos una falsa apariencia de abundancia de estos animales, asociado a su colorido y a que andan en bandadas, pero no es así, pues es muy frágil si tomamos en cuenta que llega a la edad adulta a los cuatro o cinco años y solo tienen una cría por año.

         “Tenemos que agregarle el impacto que tienen en ellos los fenómenos naturales como los huracanes y la presencia de sus enemigos naturales como el jaguar, el cual es capaz de matar a una colonia de flamencos”, indicó.

         Previo a anunciar el anillamiento de unas 500 aves, evento  previsto para el próximo fin de semana, expuso que en México, Yucatán tiene la única área de anidación de la especie, con una población estable, incluso a la alza, pero endeble a causa del turismo.

         “Estimamos que la población de estas aves en México, en Yucatán es de 35 mil a 50 mil ejemplares, que van desde Las Coloradas a Celestún, con 15 mil nacimientos al año, lo cual es contrastante con los 18 mil a 20 mil que existían en la década de los 70’s”, dijo.

         Desde hace 14 años, abundó, se han logrado la implementación de un programa a de conservación de la especie, lo que incluyen sus áreas de reproducción, anidación y alimentación.

         Sin embargo, afirmó que los factores de riesgo para la permanencia y existencia de colonias de flamencos están asociados en forma íntima a la actividad del hombre, por ejemplo, la cacería de patos, ya que lo cazadores dejan plomo en las áreas de alimentación y suelen intoxicar al flamenco al “filtrar” sus alimentos.

         El calentamiento global es otro problema, pues los flamencos necesitan de zonas inundables bajas donde se alimentan de microorganismos, pero al aumentar los niveles de agua, su alimentación se dificulta y empiezan a depender de las corrientes.

         Asociado al sector turístico, señaló está la molestia que muchos turistas provocan en el flamenco al acercárseles mucho, interrumpiendo sus ciclos y niveles de alimentación.

       “ Siempre hemos definido al turismo como un mal necesario, pero los prestadores de servicios deben tener en cuenta que cuando estas aves se ven amenazadas simplemente se van a otra parte, a otro país entonces esta actividad económica se verá afectada”, remarcó.

         En términos coloquiales, dijo, una economía fuerte depende de un recurso débil y por esta razón, es necesario que hoteleros, agencias de viajes y prestadores de servicios se sumen y contribuyan a la conservación no solo de la especie, sino de los atractivos que aprovecha el poderos turismo de observación de aves.

         Recordó que en la actualidad la presencia del flamenco destaca en Cuba, México, Bahamas, República Dominicana, Venezuela y Colombia, así como en péquelas islas como Curazao, lográndose la ubicación de numerosos individuos anillados en Yucatán, en las naciones caribeñas.