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Alegres y muy unidos recuerdan a padre e hija fallecidos en Celestún

Celestún, Yucatán; 29 de diciembre de 2017 (ACOM).- Gran conmoción y luto causó en la población de este municipio pesquero y turístico, la noticia de los celestunenses fallecidos Andrés F.C., de 32 años, popularmente conocido como “Yuyu”, y su pequeña hija Viviana Andrea F.G., de 8; víctimas del fatal accidente ocurrido anoche en la carretera que enlaza con el vecino poblado de Kinchil.

El brutal choque de frente entre dos vehículos, dejo como saldó dos muertos y cinco lesionados en dicha vía, angosta a la altura del kilómetro 72, a escasos días de culminar este año y de la temporada vacacional decembrina.

El accidente se suscitó alrededor de las 18 horas de ayer jueves, al colisionar de frente una camioneta Honda CRV, que conducía Mauricio R.V. contra un automóvil Passat que marchaba con destino al puerto, manejado por el ahora occiso, donde viajaba junto con su princesa, y esposa Yajaira G.S., quien al final se supo que sufrió fractura en las costillas.

«Yuyu» era un hijo ejemplar de los esposos Andrés Alberto F.M., y María Isabel C.S., conocida familia trabajadora de este comunidad porteña. Andrés vivía de la pesca, tenía su propia embarcación, y con Yajaira, procreó dos hijas: V.A., quien murió en el accidente; y E., misma que ese día decidió no viajar junto a su familia, como siempre lo hacían cada vez que salían.

La pequeña V., cursaba el segundo grado en la primaria «Berta María González Rodríguez». Al enterarse de la triste noticia, la directora del plantel, Concepción Ayora Pinto, comentó que la niña era pícara, alegre, participativa y estudiosa.

Andrés era un hombre sin vicios, amante del béisbol, y cada fin de semana practicaba su deporte favorito. Jugó con “Pulperos y Marineros de Celestún”, e incluso destacó en otros equipos de la Liga “Alberto Quintal”. Su última novena fue el Ayuntamiento de Hunucmá, en el que ocupaba la posición de primer y cuarto bate.

La tarde de ese jueves, esta familia había viajado a Mérida, a comprar pisos para mejorar su vivienda, a bordo del automóvil donde sufrieron el fatídico percance, que por cierto, lo habían adquirido hace apenas unas semanas con sus ahorros.

Tras el impacto, los pisos de cerámica salieron proyectados hacia la niña, mientras su padre «Yuyu» quedó prensado entre los hierros. Ambos fallecieron casi al instante.

Por su parte, el sexagenario Rodrigo V., conductor de la unidad Honda, iba acompañado de su familia, todos originarios del Estado de México, y se quitaban de visitar la zona turística, cuando presuntamente en el camino rebasó un coche, lo que desencadenó en la tragedia. Esto último, según la esposa del fallecido «Yuyu».

Hasta esta tarde los deudos, amigos y vecinos seguían esperando los cuerpos para velarlos y luego darles el último adiós en el camposanto de este su lugar natal.

Cabe destacar que quienes transitan a diario por el sitio de los lamentables decesos exigieron a través de las redes sociales la ampliación de esta carretera federal, que solo en este año ha cobrado la vida de cinco personas, y ha sido lugar de incontables accidentes de todo tipo.