
Progreso, Yucatán; 23 de julio de 2017 (Darwin Ail/ACOM).- El trovador michoacano Juan de Dios Cortés Valdés todos los fines de semana y días de cruceros acude al malecón de Progreso para cantarle canciones a los turistas y este oficio lo realiza desde hace 27 años y hoy no faltó lo mismo que más de 20 mil personas que decidieron pasar el domingo en este que es el principal puerto del estado.
La gente aprovechó el calor para ir a la playa de Progreso. El músico señaló que toca más de un millar de canciones y entre las preferidas de los turistas son: “Amor Eterno”, “Cerca del mar”, “Mi linda esposa”, “Esposa mía”, “Perfidia” y “Reina de reinas”.
Él es originario de Apatzigán y su papá Avelino Cortés Ríos se dedicó al oficio de trovador, igual su hermano es músico, “de Michoacán mi papá se fue a vivir a Campeche y como no me gustó yo me trasladé a Mérida y llevo 27 años acá”.
Señaló que él toca de oído y que lo único que no toca son los éxitos de reggaetón porque no le gustan, “mi clientela es el turismo nacional y la gente grande. A veces me contrata un turista extranjero, pero salvo que sepa español lo hace por experiencia porque puede no entender la canción”.
Cortés Valdés detalló que un día bueno puede sacar hasta 800 pesos, pero por lo regular gana entre 500 y 800 pesos. “Me gusta cantar y tocarle a la gente, antes me acompañaba un acordeonista, pero él prefirió buscar otra opción”. El músico pertenece al Sindicato de Trovadores de Progreso “Enrique ‘Coqui’ Navarro’.
También aprovechó para quejarse del restaurante Eladios que lleva alrededor de un año que ya no les permiten tocar en su zona playera. “Entran los demás vendedores, artesanos y dulceros, pero a los trovadores no, hemos querido hablar con el gerente, pero no nos atiende. Apenas nos acercamos y los guardias nos dicen que no nos acerquemos y para evitar problemas ya no intento ir”.
Señaló que allá tenía buenos clientes y espera que algún día lo atienda el gerente del restaurante para que les dé una explicación o que lleguen a un arreglo para poder seguir yendo a cantar.
Por otra parte, en la playa la familia Rivera de Querétaro dijo que le gusta la playa de Progreso porque está muy tranquila, “uno no quiere salir del mar y hoy se llenó y eso que estuvo un poco picado el mar”.
Familias enteras se vieron en el puerto. También se notó que las regaderas que están en el malecón de Progreso ya funcionaban. Como se sabe, por la demanda de la gente, el Ayuntamiento de Progreso las repara, pero no tardan y se echan a perder.
Otra familia campechana dijo que le gustó esta playa ya que a diferencia del estado vecino no hay arena sino piedra y hasta la coloración del mar es diferente debido a la zona petrolera de Ciudad del Carmen. “Es diferente este puerto, está muy bonita la playa”.
El área de las palapas se llenó y los restaurantes tuvieron una buena asistencia, aunque no se vieron repletos. La gente pudo disfrutar del pescado frito, cervezas, botanas y refrescos. También hubo gente que llevó su comida para ahorrarse un dinero.


